Brasil.- Invadido por la culpa, el conductor del vehículo que atropelló a una niña de 10 años, no puede dejar de llorar, a lo que el padre de la víctima lo consuela y le pide que rece por su hija. La imagénes del momento se han difundido por toda Latinoamérica.
Los hechos ocurrieron el pasado jueves 15 de abril, en la ciudad de Curitiba, cuando la pequeña cruzó la calle para agarrar una pelota que sus amigos le habían lanzado y un auto alcanzó a golpearla.
En lugar de huir, el responsable del accidente detuvó su vehículo y corrió hacia donde estaba el cuerpo de la menor para asistirla. En ese punto, el hombre soltó el llanto y se lamentó frente al gran número de testigos presentes.
Cuando el padre de la menor llegó a la escena, no actuó de manera violenta, al contrario, acudió a consolar al chofer que no paraba de llorar por haber lastimado a la niña.
Vi sinceridad en su corazón, no era el momento de pelear, teníamos que abrazarnos y ayudarnos”, dijo el padre.
La menor, identificada como Haghatta, fue trasladada a un hospital cercano, donde recibió atención médica y su situación de salud fue reportada como grave.
Los policías encargados del peritaje determinaron que el conductor no estaba n estado de ebriedad ni conducía a exceso de velocidad, por lo que era claro que se trató de un accidente.
No tengo que perdonarte. ¿Pegaste a mi hija porque querías? No fue porque yo quisiera. Fue una fatalidad. Así que lo único que te pido, de corazón, es que reces. Reza por mi hija, para que vaya bien y sobreviva”, dijo el padre.
Porteriormente, un medio local eportó que Haghatta pudo recuperarse de sus heridas y ahora está de vuelta con su familia.