La Comisión Nacional Siria elevó ayer a 150 las víctimas de la matanza de Bayda, una aldea del oeste, en la costa, donde el Ejército del régimen entró el jueves por la tarde.
Según el grupo opositor —reconocido por Occidente como legítimo representante del pueblo sirio—, los shabiha —mercenarios a sueldo del régimen—ejecutaron a los vecinos a tiros y machetazos.
El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres, afirmó que hay 40 cadáveres identificados. Los medios oficiales no han informado de estas víctimas.
Entre el jueves y ayer se han registrado 39 muertos más en la comarca por el asedio de las tropas leales, según los Comités Locales de Coordinación (CLC). También se realizaron detenciones masivas de los supervivientes de Bayda, “familias enteras”, según indica la ONG.