León.– Desde lo alto de la Basílica Metropolitana de la Madre Santísima de la Luz, el sonido de un órgano envuelve a los fieles en cada ceremonia. Detrás de ese instrumento se encuentra José de Jesús Guerrero Jaime, organista de la Catedral de León. Quien desde hace más de un cuarto de siglo es el encargado de dar solemnidad a la liturgia con piezas como el “Señor Ten Piedad” y el “Cordero de Dios”.

La vida de Guerrero Jaime ha transcurrido prácticamente entre los muros de este recinto. Desde niño estudió en la escuela de Catedral y posteriormente se licenció en la Escuela de Música del padre Silvino Robles, donde se especializó en Canto Gregoriano, piano, órgano y composición.

La unión del Barrio Arriba con el Vaticano

Jesús Guerrero junto al órgano de Catedral. Foto: Mary Ochoa

Antes de ser un referente en la Catedral, el maestro dejó su huella en la Parroquia del Señor de la Salud en el tradicional Barrio Arriba. Ahí, entre los 15 y los 35 años de edad, se desempeñó como “cantor”.

Entablando una estrecha amistad con figuras locales y componiendo el himno al Señor de la Salud, pieza que hoy forma parte del repertorio del reloj conmemorativo por los 101 años del templo.

Su legado trasciende fronteras a través de su familia. Su hija, María Eugenia Guerrero Gallo, es actualmente Directora de Coros del Vaticano, y su yerno funge como el organista principal en la Santa Sede.

La música no llega por inspiración divina, se necesita mucho trabajo y disciplina”, afirma con orgullo.

Música de calidad frente a la “falta de calidad”

Con la sabiduría de sus 85 años, Guerrero Jaime tiene una definición clara de su arte: “Hay buena y mala música. Se tiene o no se tiene calidad, así de sencillo”. Defiende la música sacra como una “oración cantada” que la gente siente y canta con fe.

Al ser cuestionado sobre tendencias actuales como los corridos tumbados, el organista de la Catedral de León es firme:

Esa música no tiene calidad. Desgraciadamente la gente se deja llevar por la publicidad y la televisión; mientras más escándalo haga, la gente los sigue más”.

Aunque en su juventud formó parte de orquestas populares como Los Melódicos del Pacífico, siempre mantuvo su lealtad a la música con fundamento.

Este órgano data de 1935 y es el principal de Catedral Metropolitana de León. Foto: Mary Ochoa

El recuerdo del Papa Benedicto XVI y los órganos de tubo

Uno de los momentos más memorables de su carrera fue la visita del Papa Benedicto XVI (Ratzinger) a Guanajuato en 2012. Para la misa multitudinaria en el Parque Bicentenario, el maestro compuso las “Vísperas”, pequeñas piezas llamadas antífonas que resonaron ante el Pontífice.

Sobre el estado de los instrumentos en León, lamenta que el majestuoso órgano de tubos Walker de 1932 requiera mantenimiento constante, lo que obliga al uso de instrumentos electrónicos que, según sus palabras, no poseen la misma riqueza sonora.

“La música sacra es mi vida. Si el día tuviera 80 horas, se las dedicaría todas”, concluye el maestro, quien sigue subiendo los tres niveles de escaleras para llegar a su hogar: el coro de la Catedral.

“El órgano de tubo es de más calidad que los modernos”. Foto: Mary Ochoa

DMG

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.