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El despliegue de más de 600 elementos en la región de Tula muestra una reacción coordinada del gobierno de Hidalgo ante una situación de riesgo, apostando por la presencia permanente y el trabajo conjunto entre corporaciones estatales y federales. El objetivo es recuperar la tranquilidad en municipios afectados y atender las causas de la violencia. La seguridad se construye con coordinación institucional, constancia y con la participación ciudadana.
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No hay maroma que evite considerar el caso de Efraín Pedraza como un ejemplo claro de irresponsabilidad: exponerse en un alcoholímetro, protagonizar un altercado y desplegar prepotencia no es un error ligero ni algo que deba despacharse con indulgencia. La senadora Simey Olvera llamó a no condenar de por vida ni satanizar al infractor, aunque la ciudadanía espera severidad sin tibiezas ante delirios de influyentismo impulsado por el alcohol.
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El abrupto incremento en la anualidad del Complejo Deportivo Revolución Mexicana deja mal parado al Instituto Hidalguense del Deporte, no solo por el golpe al bolsillo de usuarios que veían en este espacio una alternativa accesible, sino por la falta de aviso y de explicación pública. Que el costo se haya multiplicado sin una postura oficial y con silencio del titular Oscar Pérez alimenta la percepción de lejanía institucional frente a una comunidad que pide algo básico: claridad, sensibilidad social y rendición de cuentas en un espacio que, por definición, debería priorizar la salud y no la exclusión.
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El abuso y maltrato extremo cometido contra una perrita en un domicilio de Mineral de la Reforma, que hoy mantiene a un hombre vinculado a proceso y en prisión preventiva, es un recordatorio de que la crueldad hacia los animales no puede ni debe tolerarse. Si en Hidalgo se pretende evitar que la violencia siga normalizándose, estos delitos tienen que sancionarse con toda severidad y sin impunidad.
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Ante el pronóstico de vientos fuertes, lluvias aisladas y bajas temperaturas en Hidalgo, no hay que confiarse y tomar precauciones desde ahora. En zonas serranas y carreteras, el llamado es a manejar con calma y estar atentos ante posibles deslaves o caída de material, mientras que en casa conviene asegurar objetos sueltos, abrigarse bien y evitar el uso de braseros o calentadores sin ventilación. Importantísimo es cuidar especialmente de niñas, niños y personas adultas mayores.
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