León.- En el foro cultural Hangar Diez Mil Pies se inauguró la exposición “Una distancia entre la gravedad y la masa crítica”, una muestra que reúne el talento de tres destacados exponentes de las artes visuales actuales.
A través de la plataforma Terminal Contemporánea León, los artistas Ramsés Ruiz, Iván Puig y Christian Bautista presentan obras que, desde distintos lenguajes y materiales, invitan al deleite estético tomando como punto de partida la teoría de la gravedad de Isaac Newton.
La exhibición, que permanecerá abierta hasta el 1 de marzo, propone una experiencia tridimensional que combina humor, ingenio y autocrítica, cuestionando la relación humana con el cuerpo, el espacio y la tecnología.

Ramsés Ruiz: El peso de lo cotidiano
En la sección titulada Astringente de la exposición Terminal Contemporánea, el artista leonés Ramsés Ruiz presenta pilares de madera interceptados por figuras humanas que parecen hundir las columnas imperceptiblemente.
Ruiz, quien domina técnicas tradicionales y materiales contemporáneos, reflexiona sobre la vida mediada por la tecnología en su obra Rascacielo, donde pequeñas figuras aisladas sostienen teléfonos móviles sobre pilares de distintas alturas.
Una de las piezas centrales de su participación es una escultura acrílica a escala natural de 2.20 metros de altura, la cual enfatiza el efecto de la gravedad y la constante búsqueda del equilibrio corporal en un entorno saturado.

Iván Puig y Christian Bautista: El lenguaje del absurdo
Por su parte, en la exposición Terminal Contemporánea, Iván Puig exhibe la obra Gancho, realizada en madera y acero inoxidable. La pieza surge de una premisa lúdica: si la manzana que golpeó a Newton hubiera tenido un sabor picante.
En esta escena, un hígado solicita ganchos a domicilio mediante una aplicación digital, generando una situación absurda donde los objetos cotidianos pierden su función original.
Christian Bautista complementa la muestra con una mirada íntima y cómica de lo real. Con siete años de trayectoria en la pintura, Bautista presenta seis obras realizadas con crayones, tintas, grafito y carboncillo.
Su trabajo aborda la relatividad y la simpleza, contrastando la esencia humana con la distracción de lo virtual, funcionando como una ventana hacia escenas donde lo cotidiano se vuelve revelador.



DMG