Guanajuato, Gto.- En un ambiente cercano y casi confesional, la noche del martes 28 de abril se llevó a cabo una charla con la artista plástica Elba Hernández, duranguense de origen pero guanajuatense por convicción, en las salas del Museo Iconográfico del Quijote, recinto que alberga su exposición temporal desde el pasado 20 de abril.
El encuentro, organizado por el Seminario de Cultura Mexicana Corresponsalía Guanajuato en colaboración con el MIQ, reunió a varios asistentes que llenaron el espacio para escuchar de viva voz el proceso creativo de la maestra, donde el barro se posicionó como eje fundamental de su obra y de su vida artística.
La primera parte del recorrido estuvo marcada por su llegada a Guanajuato hace más de dos décadas, una ciudad que, según narró, la atrapó con su atmósfera casi surrealista.
“Cuando llegué a Guanajuato me perdí en la subterránea, varias veces me perdí, me gastaba un tanque de gasolina”, relató entre risas mientras señalaba sus pinturas, donde las calles laberínticas se entrelazan con figuras de brujas, sello característico de su trabajo.

“El barro también cura”
Posteriormente, la artista profundizó en el valor del barro, un oficio que, advirtió, se ha ido perdiendo con el paso del tiempo. Recordó su vínculo con talleres tradicionales como la mayólica de Santa Rosa, donde no solo desarrolló su obra, sino que también impulsó la enseñanza entre nuevas generaciones.
El barro también cura, mientras trabajas con él te vas sanando”, expresó.
Entre los asistentes, las reflexiones no se hicieron esperar.
Escucharla te hace valorar lo que tenemos y que muchas veces ignoramos”, comentó Mariana, estudiante de arte.
Deberían llevar esto a las escuelas, porque sí te cambia la forma de ver el arte y tus raíces”, señaló otro de los presentes.
La propia Hernández insistió en la necesidad de reincorporar el trabajo con barro en la educación básica, al considerarlo una herramienta sensorial que conecta a los niños con la tradición alfarera de la ciudad, particularmente en zonas como el barrio de San Luisito.

Al cierre de la charla y el recorrido por la exposición Del lienzo al barro. Bestiario onírico, el presidente del Seminario, Demetrio Vázquez Apolinar, entregó un reconocimiento a la artista, así como al coordinador de exposiciones del MIQ, Ernesto Alejandro Sánchez Méndez, y a la doctora Armida Patrón Reyes, por su colaboración en la realización de esta charla que, más allá de una exposición, se convirtió en un diálogo vivo con la memoria y la materia.
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