Guanajuato.- La cera deja de ser materia inerte para convertirse en relato vivo. La exposición “¡Ahí viene la cera! Vida, legado y tradición”, del artista guanajuatense Jaime Juárez, abre una ventana a un oficio que arde entre lo ritual, lo familiar y lo profundamente simbólico, en la nueva exhibición temporal del Museo Iconográfico del Quijote (MIQ).
Originario de Valle de Santiago, Juárez comparte con emoción el camino que lo ha llevado hasta este punto: “Pues de entrada me siento muy emocionado y agradecido también primeramente con Dios y con la vida por este espacio que se me ha brindado; cuando empecé con el tema de la cera escamada, nunca imaginé hasta dónde podía impactar o qué es lo que podía lograr”.
Tradición y legado en el MIQ

Con 13 años de trayectoria, el artista presenta 14 piezas de distintos formatos, donde conviven lo utilitario y lo ceremonial. El título de la muestra responde a una filosofía profunda sobre los elementos.
El lema es vida, legado y tradición: vida porque la cera escamada para mí representa un ser tridimensional que nos envuelve como seres humanos, que estamos compuestos de aire, fuego y tierra; y el elemento principal en la cera escamada es el fuego”, explica el autor.
A esta dimensión se suma el origen de los materiales, ya que Juárez utiliza moldes de barro que vienen de la tierra y cera que proviene del campo.
El rito de la cera escamada y la herencia familiar

La tradición se encuentra arraigada en las celebraciones del Corpus Christi en su comunidad, donde estas piezas cumplen una función específica. “Toda la cera escamada se utiliza para dar un culto, es ritual, es ceremonial”, detalla Juárez.
Entre las piezas de la exposición ¡Ahí viene la cera! Vida, legado y tradición el artista destaca como una de sus favoritas a “Raíces de Cera”, una creación íntima elaborada con moldes que pertenecieron a su familia y que tienen más de 140 años de antigüedad. El artista enfrentó el reto de descifrar cómo sus antepasados escamaban y armaban las velas con esas herramientas.
El proceso creativo requiere una paciencia meticulosa; concluir “Raíces de Cera” le tomó tres días, aunque la elaboración de otras piezas puede extenderse hasta una semana. La exposición ¡Ahí viene la cera! Vida, legado y tradición muestra las tres técnicas que domina el artista: pegado directo, alambrado o con madera.
El asombro del público no se hace esperar ante la fuerza visual de las figuras. “Es impresionante cómo algo tan frágil puede tener tanta fuerza visual”, comenta una visitante, mientras que otro asistente señala que las piezas parecen estar vivas y respirar.
De esta manera, entre fuego, memoria y devoción, Jaime Juárez comparte una herencia que sigue encendida y que el público puede apreciar en la exposición ¡Ahí viene la cera! Vida, legado y tradición temporal en el Museo Iconográfico del Quijote.



DMG