Guanajuato.- “Creo que mi trayectoria ha sido accidentada porque brinco mucho de un tema a otro. A veces escribo poesía, a veces cuento, otras veces tengo ganas de escribir ensayo. Creo que uno de los mejores caminos que puede seguir un artista es estar a la orden de esa creatividad que llega, a veces, en el momento menos esperado”, señaló Karla “Kareve” en entrevista con AM.
Entre literatura, gestión cultural y natación, la escritora guanajuatense Karla Evelia Gasca Macías, “Kareve”, ha construido una trayectoria marcada por la creatividad, la exploración de distintos géneros y el impulso de proyectos que buscan acercar la cultura a nuevos públicos.
Su acercamiento formal a la escritura comenzó a los 14 años, cuando ingresó a un taller de creación literaria en la Casa de la Cultura Diego Rivera, donde tuvo como maestro al escritor y periodista Juan Clemente Gil.
Desde entonces, la literatura se convirtió en una herramienta para observar y reinterpretar la vida cotidiana. Su obra se caracteriza por combinar experiencias personales con elementos fantásticos y de autoficción.
Comparte su inspiración
La natación ocupa otro lugar importante en su proceso creativo. Para la escritora, esta práctica representa disciplina, silencio, concentración y movimiento, elementos que también se relacionan con su manera de escribir.
Describe esta experiencia como una especie de “escritura en el agua”, en la que el movimiento repetitivo puede dejar la mente en blanco o, por el contrario, generar nuevas ideas.
Yo siempre digo que nadar es como escribir en el agua. Te vas moviendo y al mismo tiempo estás pensando y no pensando. A veces tu mente se queda en blanco y otras veces te vienen un montón de ideas. Ese acto repetitivo de nadar, llegar a la pared, regresar y volver a empezar, también se parece a escribir”, explicó Karla Evelia Gasca Macías.
Kareve define su trayectoria como “accidentada” debido a que transita entre cuento, poesía, crónica y otros géneros sin seguir necesariamente una ruta lineal. Recientemente obtuvo un reconocimiento en los Premios de Literatura León 2026 en poesía, pese a que no se considera principalmente poeta. Para ella, esta diversidad responde a la necesidad de seguir la creatividad cuando aparece.
Actualmente busca retomar “Crónicas al muro”, un sitio web dedicado a la crónica urbana. Entre sus proyectos pendientes se encuentra escribir sobre Charlie, el chimpancé del Zoológico de León, personaje que forma parte del imaginario de varias generaciones de habitantes de la ciudad.
Para Kareve, escribir implica mantenerse atenta a lo que ocurre alrededor: caminar, nadar, observar y vivir experiencias que posteriormente puedan transformarse en literatura.
Gran parte de mi escritura viene de las vivencias, así que tengo que salir a caminar, tengo que nadar. Necesito mover mi imaginación y llenarla. De repente es como si algo te produjera las ideas. Los pintores le llamaban inspiración, pero yo creo que más bien es como un rayo que a veces cae y te parte a la mitad”, destacó.
Tiempo para crear
Uno de los principales retos que identifica en su trayectoria como escritora es encontrar tiempo para leer, escribir y desarrollar sus ideas mientras combina la creación literaria con el trabajo.
Señala que la escritura no solo requiere sentarse frente a una página, sino también disponer de momentos para pensar, observar y vivir experiencias que posteriormente puedan convertirse en historias. Para ella, esta falta de tiempo representa una de las mayores dificultades para mantener una producción constante.
La docencia
En el ámbito docente, Kareve imparte dramaturgia y materias de gestión cultural a estudiantes de Artes Escénicas y Producción de Espectáculos en la Universidad de León. Esta experiencia le ha permitido observar cambios generacionales en torno a la inclusión y la libertad para expresar la identidad, además de reconocer en sus estudiantes una energía que también la impulsa creativamente.
Creo que la forma en la que ellos ven la vida tiene que ver generacionalmente. Hay un cambio muy grande y ellos todavía tienen más esperanza que uno; son más optimistas, llegan a la universidad con muchas ganas de hacer cosas y, a veces, te contagian eso que a ti ya te hace falta”, destacó Karla Evelia Gasca Macías.
Desde la gestión cultural
Como gestora cultural, desarrolla “Sesiones FM, escucha musical entre mujeres”, un proyecto que inició en febrero de 2024 junto con Alexa Licea y al que posteriormente se incorporó Indira. La propuesta reúne a mujeres para escuchar música en formato vinilo, recuperar este medio, fomentar la escucha activa y generar espacios seguros de convivencia e intercambio de gustos musicales.
A partir de esta iniciativa, Kareve y sus colaboradoras obtuvieron una beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, con la que desarrollan “Sonograma, memorias musicales”, talleres mensuales en bibliotecas públicas que vinculan la escucha musical con la escritura autobiográfica.
Durante las sesiones, las participantes recuperan recuerdos relacionados con canciones, familiares, infancia, viajes y otros momentos de su vida para transformarlos en textos. El proyecto contempla como cierre una lectura de las memorias de las participantes y una fiesta con selectoras guanajuatenses.
Kareve también ha sido becaria del Fondo para las Letras Guanajuatenses en tres ocasiones, experiencia que considera fundamental para consolidar su trabajo literario, particularmente su libro de crónica “Nemi, historia de una ciudad”, concluido en 2023 durante un seminario de periodismo cultural.
Para la autora, estos procesos han representado espacios de acompañamiento y formación más que reconocimientos, al permitirle trabajar sus textos con tutores especializados.
Turismo de casas imposibles
Entre sus publicaciones se encuentra Turismo de casas imposibles, integrado por 25 relatos breves, mientras que El estilo libre aborda la relación entre escritura y natación, una práctica que realiza desde hace alrededor de ocho años.
Talleres
Sesiones FM contempla cuatro talleres, una publicación final con las memorias recopiladas y actividades de retribución social. Entre estas se encuentra una fiesta del recuerdo por el Día Internacional de las Personas Mayores, programada para el 1 de octubre en el Jardín de San Juan de Dios, donde se compartirán discos de vinilo de jazz, salsa, cumbia, música latinoamericana y boleros.