Irapuato, Gto.- Con una historia marcada por la evolución académica y el fortalecimiento institucional, la Escuela de Nivel Medio Superior (ENMS) de Irapuato de la Universidad de Guanajuato conmemoró su 75 aniversario destacando no solo su legado, sino también su crecimiento en matrícula, infraestructura y calidad educativa.
El director de la Escuela Medio Superior de Irapuato, Juan Antonio Sánchez Márquez, mencionó que la institución ha sido formadora de miles de Irapuatenses durante todos estos años, pero a la fecha atienden a una comunidad de más de 2 mil estudiantes, reflejo del crecimiento sostenido en su matrícula.
Son más de 2 mil historias, más de 2 mil personas por acompañar en este camino”, expresó, al destacar la importancia de brindar educación media superior a cada vez más jóvenes en el estado.
Este incremento en la cobertura educativa, añadió, ha ido acompañado de un desarrollo en infraestructura a lo largo de las décadas. Desde sus inicios en 1951, la institución ha transitado por distintas sedes hasta consolidarse en su actual ubicación en el bulevar Lázaro Cárdenas, donde ha fortalecido sus espacios para responder a la demanda estudiantil.
En este sentido, la evolución física del plantel ha sido clave para garantizar condiciones adecuadas de enseñanza, permitiendo el desarrollo de actividades académicas, deportivas y culturales que forman parte de una educación integral”, expresó el director de la ENMS.
Resaltó Sánchez Márquez, que la institución ha mantenido un enfoque constante en la calidad educativa, gracias al trabajo conjunto de docentes y comunidad universitaria.


Hoy celebramos una institución que nació del esfuerzo colectivo (…) donde las aspiraciones de las y los jóvenes se han encontrado con la guía de maestras y maestros comprometidos con la educación”, señaló.
Añadió que la ENMS de Irapuato se ha consolidado como un semillero de talento, cuyos egresados han destacado en distintos ámbitos profesionales, sociales y académicos, contribuyendo al desarrollo de la región.
Como parte de su fortalecimiento académico, la institución también ofrece para el ciclo escolar 2026 el Bachillerato General, disponible en 1°, 3° y 5° semestre, así como opciones de Bachillerato Bivalente, un programa que permite a las y los estudiantes cursar materias técnicas junto con su formación media superior.
Estas modalidades incluyen especialidades en áreas como Mecatrónica y Biomédicas, ampliando las oportunidades de formación y vinculación con el sector productivo.
La calidad educativa también se reflejó durante la ceremonia con la entrega de reconocimientos a estudiantes con mejores promedios y a quienes sobresalen en disciplinas deportivas, lo que evidencia el impulso a una formación integral.
En el marco del aniversario, se dio inicio a la Semana Cultural del plantel, un espacio que fortalece las habilidades artísticas, la convivencia y el desarrollo personal del alumnado, complementando su formación académica.
Finalmente, el director reiteró el papel de la educación pública como motor de transformación social.
Estoy firmemente convencido de lo que significa la educación (…) cambia vidas y cambiamos vidas”, afirmó.
A 75 años de su fundación, la ENMS de Irapuato es una institución que ha sabido crecer no solo en número de estudiantes, sino también en infraestructura y calidad, y sigue con consolidándose como una de las principales opciones de educación media superior en Irapuato.
Escuela de Nivel Medio Superior de Irapuato
La historia de la Escuela de Nivel Medio Superior de Irapuato es un testimonio de la voluntad ciudadana y el compromiso académico que comenzó a gestarse formalmente en el año de 1951, aunque sus raíces se hunden en la necesidad imperante de la sociedad irapuatense por contar con una institución de educación superior que evitara el traslado de los jóvenes a otras ciudades para continuar sus estudios.
El origen de este recinto educativo se remonta a la iniciativa del licenciado Armando Olivares Carrillo, quien en su visión como Rector de la Universidad de Guanajuato, impulsó la creación de escuelas preparatorias en los municipios más importantes del estado para descentralizar el saber.
El proceso de fundación no estuvo exento de retos, pues en aquel entonces el presupuesto era limitado y la infraestructura inexistente, lo que llevó a que el plantel iniciara sus actividades en una finca ubicada en la calle de Guerrero, en el corazón del centro histórico, bajo el nombre original de Escuela Secundaria y Preparatoria de Irapuato.
Un suceso fundamental en su creación fue el apoyo del Patronato Pro-Universidad de Irapuato, conformado por ciudadanos distinguidos que recaudaron fondos y gestionaron espacios para que la “Prepa Oficial”, como se le conoció cariñosamente desde entonces, pudiera operar dignamente.
A lo largo de las décadas, la institución vivió hitos significativos como su traslado a sedes temporales y la paulatina separación de la secundaria para enfocarse plenamente en el bachillerato, hasta que finalmente logró establecerse en su ubicación actual en el bulevar Lázaro Cárdenas, un terreno que simbolizó la modernización de la enseñanza en la ciudad. Durante los años sesenta y setenta, la escuela fue protagonista de los movimientos estudiantiles que buscaban la autonomía y la mejora de las condiciones académicas, consolidando un espíritu crítico que aún define a su comunidad.
Otro dato de gran relevancia histórica fue la integración de laboratorios científicos y la diversificación de sus áreas de estudio que permitieron, ya entrado el siglo veintiuno, la transición al modelo de bachillerato bivalente, convirtiéndose en una de las instituciones más robustas del Sistema de Escuela de Nivel Medio Superior de la Universidad de Guanajuato.
LF