Celaya.- Con la misión de transformar el panorama agrícola, investigadores del Departamento de Ingeniería Bioquímica del Tecnológico Nacional de México (TecNM) en Celaya desarrollaron un biofertilizante de bajo costo que combina mucílago de nopal y estiércol de cabra para potenciar el cultivo de jitomate.

El equipo de investigación, liderado por los doctores Leopoldo González Cruz y Aurea Bernardino Nicanor, forma parte de proyectos estratégicos que impulsan la innovación y el desarrollo del campo mexicano.

Estamos colaborando en el trabajo de adición de mucílago de nopal y estiércol de cabra para el desarrollo de plantas de jitomate”, explicó el doctor Leopoldo González Cruz.

El investigador precisó que el proyecto busca dar un nuevo propósito a materiales que antes se consideraban desperdicios.

Este proyecto brinda la oportunidad de contar con recursos que en algún momento se desechaban y a los que ahora se les va a dar un valor agregado. Esto forma parte de las estrategias de soberanía alimentaria que está impulsando el Tecnológico Nacional de México. Nos va a permitir aportar a los productores alternativas viables para incrementar la productividad del tomate y aumentar su valor”, detalló.

Por su parte, la doctora Aurea Bernardino destacó la relevancia social y política de esta investigación. Señaló que esta técnica de economía circular permite una reducción significativa en el uso de agua durante el cultivo, con el objetivo de ofrecer a los productores una opción de alta calidad y bajo costo.

Mezclar el mucílago de nopal con el estiércol de cabra nos permite disminuir la cantidad de agua que requerimos, logrando un biofertilizante con un menor costo”, añadió la doctora Bernardino.

Innovación genética y protección fitosanitaria

Biofertilizante TecNM 1
Los doctores Aurea Bernardino Nicanor y Leopoldo González Cruz del departamento de ingeniería bioquímica del Tecnológico Nacional de México (TecNM) en Celaya. Fotos: Cortesía TecNM

La investigación no se limita al suelo, sino que abarca el uso de herramientas de vanguardia para enfrentar los efectos del cambio climático y las plagas. El doctor Gerardo Costa García encabeza los esfuerzos en resiliencia vegetal.

En nuestro grupo estamos interesados en generar plantas con mayor tolerancia al estrés hídrico. Estamos empleando herramientas de ingeniería genética y agricultura de precisión para buscar genes que confieran dicha tolerancia, además de usar técnicas basadas en la aplicación de insumos que ayuden a incrementar la productividad en condiciones de estrés”, señaló Costa García.

Complementando esta labor, el equipo de investigación también integra estrategias de protección natural para los cultivos. El doctor Humberto Ramírez Medina explicó su enfoque en el manejo de agentes biológicos.

“El área en la que nos toca incursionar es el uso de agentes de biocontrol, como los hongos entomopatógenos, para tratar de contrarrestar los efectos adversos de alguna plaga que infecte al jitomate, además de aplicar fitohormonas exógenas para inducir el crecimiento y desarrollo de la planta”, mencionó.

Potencial del suelo guanajuatense

Biofertilizante TecNM 3
El departamento de ingeniería bioquímica del TecNM en Celaya desarrollo un biofertilizante de bajo costo. /Fotos: Cortesía TecNM

Finalmente, la estrategia se extiende al aprovechamiento de los microorganismos nativos de la entidad. El investigador Guillermo Silva detalló su trabajo en el aislamiento de bacterias locales.

“Estamos participando a través de una estrategia de aislamiento de bacterias en el suelo del estado de Guanajuato, las cuales hemos visto que tienen el potencial de promover el crecimiento de plantas de interés económico como el maíz, y además funcionan como bioplagicidas para contrarrestar enfermedades causadas por hongos”, explicó.

Con estas acciones, los académicos del TecNM en Celaya reafirmaron su compromiso con el agro nacional, transformando los desechos en recursos y la ciencia en una herramienta tangible para la productividad sostenible.

MGM