Siempre que exista un motivo tan grande como la música (y las bellas mujeres) ahí estará Francisco Céspedes para inspirarse y compartir su arte.
Pancho como cariñosamente se le conoce a este cubano (ya mexicano), platicó vía telefónica con AM sobre “Todavía”, su más reciente material que hace alusión a esta especie de catarsis: la de mantenerse vigente, más vivo, teniendo como base el reencuentro con su anterior disquera y la colaboración con su amigo de toda la vida Aneiro Taño, con quien trabajó en sus discos pasados.
“En mis proyectos siempre tengo la libertad, incluso con la disquera, con la que tuvimos un descanso en el matrimonio, porque yo necesitaba volar hacia otro objetivo musical. Volver con Aneiro, quien es la persona con la que mejor me entiendo musicalmente y fue el director musical de mis cuatro primeros discos, con él no existe la palabra reencuentro, porque somos amigos, incluso nacimos el mismo día, mantuvimos la comunicación”, señaló.
Una de las sorpresas dentro del álbum, es la participación de su hermano Miguel Ángel Céspedes.
“Pero no por eso está ahí (por ser su hermano) sino porque participa con una buena canción y él es un gran cantante, es realmente el cantante de la familia, pero bueno, yo he tenido más suerte. Para mí el arte es sagrado y no se mezclan amiguismos, hermandades, él está ahí porque realmente yo creo que puede embellecer el disco, le puede aportar algo al alma de las personas que la escuchan”.
Tanto en su carrera como en sus discos, no decide nadie y esa libertad le permite expresar quién es en realidad. Por esa filosofía sus seguidores se cuentan en miles.
“Parece egoísta, pero yo tengo el control de mis cosas, siempre hay mucha gente que participa porque uno no puede hacerlo todo. En el pasado he dejado que muchas personas quieran influir y se han creído cosas y han empezado a opinar y aquello no ha terminado bien. Yo creo que con los años que llevo, que son 30 y tantos, tengo bastante sabiduría que me lleva a decidir qué aparece en mi disco, a lo mejor me equivoco o acierto, pero prefiero equivocarme yo”.
Pancho es fiel a la idea de que la vida no es estática y por tanto la abraza y disfruta al momento.
“Hasta ahora le canto a la mujer, porque hasta ahora soy heterosexual, bastante seguro estoy de lo que soy, pero no digo absolutamente porque uno no sabe lo que puede pasar mañana; a los que leen esto no estén seguros de nada, porque eso está en las manos de Dios, no soy religioso, ni católico, pero yo creo que las cosas están ahí y uno viene a alterarlas para bien o mal. La vida es cambiante y divertida y cuando uno quiere llegar a un estado espiritual no debe cambiar, no se dejen engañar más, eso del cambio puede ser adelante, para atrás, pero lo más importante es la transformación del ser humano, cuando llega al espíritu dentro de ti ahí empieza a encontrarse la paz, el amor. En mi caso lo único que necesito es la música y mujeres bellas”.
¡Al cine!
Pancho está más que emocionado por un proyecto en cine, una propuesta por parte del cineasta Eloy Ganuza.
“Eloy Ganuza, mi amigo, decidió que yo iba a ser el protagonista de su guión, él me ha visto nos conocemos desde hace muchos años. Yo estudié actuación, estuve en un grupo de teatro en Cuba hace muchos años, y él tiene esa confianza en mí. Es algo similar a lo que hago cuando estoy en el escenario, porque cada canción es como una pequeña representación teatral de tres o cuatro minutos, entonces él creyó en mí.
“Les recomiendo que cuando salga esa película que es en un año, la vean, porque toca un poco de todo de las relaciones de las personas, con un solo objetivo: que la gente no se pierda”, finalizó.
Al maestro no le gusta hablar de giras, sino de presentaciones que se adecuan a la promoción de su material. Por ahora continua con shows al interior de la República.