Acapulco, Guerrero.- Luego de que Margarita Portillo, esposa de Andrés García, revelara que en últimos días la salud del conocido como ‘La Leyenda del Cine Mexicano’ estaba muy delicada, este martes 4 de abril se dio a conocer su muerte a la edad de 81 años en Acapulco.
El actor de televisión, cine y teatro, protagonista de filmes mexicanos como “Chanoc” y “Pedro Navaja”, tenía varios meses luchando contra la cirrosis hepática que le fue detectada, además tenía un problema en la médula ósea que le provocaba constantes anemias; justamente hace un par de días su esposa informó que estaba en busca de donadores, pues Andrés García necesitaba transfusión de sangre y plaquetas, debido a que sus análisis arrojaron que tenía muy bajo el nivel de hemoglobina.

Medios de comunicación confirmaron la muerte del actor, además, la actriz y cantante Anahí, gran amiga y quien recientemente ayudó al actor en su problema de salud, fue de las primeras en reaccionar con un emotivo mensaje.

“No encuentro las palabras… Le doy gracias a Dios por haberme dado el regalo de tu cariño. Sé que ya estás en un lugar mejor. Te voy a querer y recordar toda mi vida con todo mi corazón, Mi adorado Andrés”, escribió la integrante de RBD en Twitter.

Quería reconciliarse con sus hijos
Luego de tres meses de no tener noticias sobre el actor, Margarita Portillo publicó un par de videos en el canal de YouTube de Andrés García para actualizar su estado de salud.
La esposa del galán de cine reveló que estaba muy débil, que ya no podía levantarse de su cama y que aunque no había perdido el apetito, comía muy poco.

“Desafortunadamente está muy bajo de hemoglobina, también de plaquetas, y las palabras textuales del doctor dijo que su hígado se estaba defendiendo como gato boca arriba, que no eran los mejores resultados pero tampoco los peores”.
Margarita contó en entrevista con Gustavo Adolfo Infante que quería buscar a los hijos de Andrés, de quienes estaba distanciado desde hace varios meses, pues aunque el actor de 81 años había dicho que no quería saber nada de ellos, aceptó que sí quería verlos.

LCCR