León.- A las 9 de la noche, como dicta la disciplina de una banda con más de cuatro décadas de trayectoria, Los Ángeles Azules aparecieron en el escenario del Foro de la Gente de la Feria de León 2026 y bastaron los primeros acordes para que León entendiera que la noche sería de cumbia, memoria y corazón.
Después de dos años sin pisar la ciudad, el reencuentro fue emotivo.
Desde el escenario de la Feria de León 2026, la banda completa de Los Ángeles Azules, liderada por los hermanos Mejía Avante: Pepe, Lupita y Elías ‘El Doc’; ellos devolvieron el cariño que León les ha dado desde aquellos años en los que los sonidos La Cotorra, Kiss y otros sonideros locales impulsaron su música en bailes populares.
Regresar a León es recordar esa época en la que los sonidos nos abrieron camino. Eso no se olvida”, compartieron en entrevista previo a su salida al escenario.
“¡Buenas noches, Guanajuato! ¡Esta noche estamos de fiesta!”, saludaron desde el escenario, recordando además los 450 años de la ciudad, provocando una ovación que se escuchó hasta las lomitas del Explora.
La pregunta obligada no tardó en llegar: “¿Alguien se encuentra enamorado el día de hoy?”.
Y el público respondió con un sonoro y cómplice: “¡Ay, amor!”.
De los sonideros al Foro de la Gente: 45 años de historia
“Vamos a tocar un tema que llegó a León por primera vez en los 80”, anunciaron antes de lanzar “La cumbia del acordeón”, una de esas canciones con alto contenido rítmico que no permite quedarse quieto.
Fundados por los hermanos Mejía Avante, Los Ángeles Azules surgieron desde un contexto de carencias en la zona oriente de la Ciudad de México, tocando en fiestas de barrio, con instrumentos comprados a crédito y un sueño claro: llevar la cumbia más lejos.
Y esta noche, décadas después, su fórmula (reforzada con colaboraciones con artistas de pop, rock y balada) sigue vigente sin perder la esencia.
El coro de “Nunca es suficiente” confirmó que la conexión con el público leonés permanece intacta.
“¡De Iztapalapa para el mundo!”, gritaron, y el Foro de la Gente respondió bailando.




La pista se armó desde temprano
Desde horas antes del concierto, los fans comenzaron a reunirse en las lomitas del Explora, donde improvisaron su propia pista de baile.
Algunos gastaron “lo del chivo” en cervezas de 140 pesos, otros lucieron pasos aprendidos en años de bailes sonideros, y no faltaron quienes presumieron sombreros, luces y artículos comprados a los gritones.
Había público de Línea Cero, familias completas y parejas jóvenes, pero también adultos mayores que revivieron aquellos años de salón de baile.
“Me acuerdo que nos íbamos bien arreglados, eso sí, con zapato de piso. Después de bailar, a los tacos. Eran bonitos tiempos… hasta los vimos bajar sus instrumentos de los camiones”, contó Carmela Morales, vecina de Las Arboledas y amante de los sonideros.
Pura cumbia y puro amor
El ambiente se volvió todavía más festivo con “La cumbia del sonidito”.
“¿Ya se cansaron de bailar? Ahí les va algo sonidero”, lanzaron, antes de pedir el clásico: “¿Cómo está el grito de las mujeres?”
¡Pura cumbia con Los Ángeles Azules! ¿Dónde están las mujeres solteras?”, bromearon, provocando risas, aplausos y silbidos.
Uno de los momentos más entrañables de la noche fue cuando Rosalba Isabel subió al escenario en una dinámica de viudo contra viuda, con otro hombre, provocaron un momento muy ameno.
Al ritmo de la música, la pusieron a bailar, recordando que la cumbia también es juego, picardía y comunidad.
Familias, abuelitas y pasos prohibidos
Con temas como “Mi niña mujer”, el grupo siguió conectando con un público que no dejó de moverse.
Desde las primeras filas hasta el fondo del recinto, familias enteras, parejas, jóvenes y abuelitas mostraron sus mejores pasos, confirmando que la cumbia no entiende de edades.
¿Cómo está la gente allá atrás? ¡No los escucho!”, insistieron antes de cerrar con un último saludo: “¡Buenas noches, Guanajuato!”.
León respondió como sabe hacerlo: bailando, celebrando el regreso de una banda que no solo tocó canciones, sino que activó recuerdos, historias y afectos al ritmo eterno de la cumbia
“Cómo te voy a olvidar” movió recuerdos, muchos dejaron su michelada de lado para entregarse al baile.
Un recorrido por sus colaboraciones, las clásicas y mucha conexión, logró que el frío pasara desapercibido.
LCCR