León, Guanajuato.- Desde Cuernavaca, Morelos, pero con una identidad que abraza tanto el barrio como el rancho, Paolo Rubboli ha construido una propuesta musical propia dentro del regional mexicano contemporáneo.
Su carrera (marcada por la fusión de cumbia, sonidos tropicales y música mexicana) ha evolucionado de reinterpretar canciones a consolidarse como compositor y referente para una comunidad que hoy se extiende más allá de México: los #Paolovers.
En entrevista telefónica con AM, el cantante reflexiona sobre sus inicios, los momentos que marcaron su trayectoria y la nueva etapa creativa que vive con su gira “Juego de Azar”.
Paolo Rubboli: Del cover a la canción propia
Aunque hoy su nombre se asocia con composiciones originales que han conectado con miles de personas, Paolo no reniega de sus inicios reinterpretando canciones de otros artistas.
“Los covers son parte de mi carrera y de mi esencia. Después de ocho años sigo trabajándolos porque los construyo desde cero y los hago tan míos que conectan tanto con la nueva generación como con quienes ya conocían esos temas”, explicó.

El punto de quiebre llegó en 2019, cuando descubrió su capacidad para escribir desde el primer acorde.
“La primera canción que escribí fue ‘No te voy a soltar’, se la compuse a mi abuela paterna, de quien me hice cargo en sus últimos años. Ella murió el día que la estrené”.
Ese tema le trajo recompensas inesperadas: un Top 4 nacional en Spotify y rotación en diversas estaciones de radio a nivel nacional.
“Ahí confirmé que cuando una canción se hace con el alma, la gente conecta. Después vinieron muchas más y, entre covers, canciones inéditas de compañeros y mías, se creó una lista de historias vueltas canciones”.
Barrio y rancho: una identidad sonora
Paolo Rubboli nació en Cuernavaca, pero su infancia transcurrió entre Yautepec y el barrio de Chipitlán, territorios que marcaron profundamente su identidad artística.
“Crecí escuchando música grupera, que es lo que le gusta a mi mamá, y más tarde la cumbia se volvió muy presente en el barrio. Luego me mudé a la Ciudad de México, conocí el mundo sonidero y entré de lleno a la electro cumbia”.
Esa mezcla dio forma a un sonido híbrido que hoy distingue su propuesta.
“Con mi productor encontramos una fusión donde mi voz se mezcla con los sonidos de mi infancia, la cumbia actual, el regional y beats contemporáneos”.
En lo visual, la identidad se refuerza con lentejuelas, botas, tejana y tatuajes.
“Todo eso refleja quién soy y el arte auténtico que existe en mi vida y mi carrera. Desde el primer momento conectó con el público que hoy se hace llamar #Paolovers”.

Una comunidad que es familia
Más que un fandom, Paolo define a los #Paolovers como una familia que ha sido clave para sostener su carrera y llevar su música a otros países.
“No es nada más música, es compartir y ser parte de algo más grande. Cada canción forma parte de nuestro camino y muchas veces coincide con lo que ellos están viviendo”.
La conexión, explica, es directa y personal.
“No es un fandom tóxico. Cuando me siento solo o sin ganas, ellos están ahí, y yo para ellos. Por eso no dejo que nadie maneje mis redes; todo lo que se publica sale de mí para ellos. Es nuestro canal de comunicación”.
El momento en que todo cambió
Aunque cada canción le ha abierto una puerta, Paolo identifica un instante clave en su carrera.
“Cuando canté La Loca Ramona frente a 20 mil personas en la Arena VFG de Vicente Fernández en Guadalajara y el público la coreaba… lloré. Ese día entendí que esto ya estaba pasando en serio”.
A ese momento se suman otros hitos: la proyección en Estados Unidos con “Tú me enamoraste”, su participación en Telemundo, el nombramiento como “Embajador del Regional Mexicano en Miami”, y su presencia en fiestas patrias como bandera cultural para la comunidad latina.
“Mi primera alfombra roja en los Latin Grammy también me marcó. Son experiencias que te motivan a seguir en una industria compleja, pero apasionante”, finalizó.
CYPS