Washington, Estados Unidos.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo el miércoles que estaba investigando si había retenido indebidamente documentos de los archivos de Jeffrey Epstein, después de que varios medios reportaron que algunos registros que incluían acusaciones no corroboradas de una mujer contra el presidente, Donald Trump, no figuraban entre los publicados.
El anuncio se produjo a raíz de las noticias que indicaban que el gran lote de registros publicado por el Departamento de Justicia no incluía varios resúmenes de las entrevistas que el FBI realizó a una mujer no identificada que se presentó después del arresto de Epstein en 2019 y afirmó haber sido agredida sexualmente tanto por Trump como por Epstein cuando era menor de edad en la década de 1980.
“Varias personas y medios de comunicación han señalado recientemente que parecen faltar archivos relacionados con documentos presentados a Ghislaine Maxwell durante la investigación de su caso penal”, señaló el Departamento de Justicia en una publicación en X. “Como ocurre con todos los documentos señalados por el público, el Departamento está revisando actualmente los archivos dentro de esa categoría”. Maxwell, confidente de larga data de Epstein, cumple una condena de 20 años de prisión por tráfico sexual.
Si se determina que algún documento fue retenido de forma indebida y está sujeto a la ley federal que ordena la divulgación de los archivos, “el Departamento, por supuesto, lo publicará, de conformidad con la ley”, agregó.
Lo que se reclamaría es una serie de entrevistas que, según se dice, se realizaron en 2019 a una mujer que formuló una denuncia contra Trump, quien ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad relacionada con Epstein. Varios reportes señalaron en los últimos días que el FBI entrevistó a la mujer cuatro veces mientras intentaba evaluar su relato, pero que en los archivos publicados solo se incluyó el resumen de una de las conversaciones.
La ausencia de esos registros fue reportada por el periodista Roger Sollenberger en Substack y por NPR, y desde entonces ha sido documentada por otros medios, incluyendo The New York Times, MS Now y CNN.
El representante Robert Garcia, el demócrata de mayor rango en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, afirmó en un comunicado que los demócratas en el comité investigarán la retención de los documentos. Además, indicó que revisó los registros de pruebas sin censurar y que “puede confirmar que el DOJ parece haber retenido ilegalmente entrevistas del FBI” con la acusadora.
El Departamento de Justicia anunció el mes pasado la publicación de más de tres millones de páginas de registros relacionados con Epstein, quien se suicidó en una celda de una cárcel de Nueva York en 2019, mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual. El departamento indicó entonces que, aunque intentaba ser transparente, también tenía derecho a retener documentos que expusieran a posibles víctimas de abusos, que estuvieran duplicados o protegidos por privilegios legales, o que estuvieran relacionados con una investigación penal abierta.
“Algunos de los documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump que fueron presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Para que quede claro, las afirmaciones carecen de fundamento y son falsas, y si tuvieran un ápice de credibilidad, sin duda ya se habrían convertido en un arma contra el presidente Trump”, manifestó el departamento en un comunicado el mes pasado al divulgar los registros.
Pronto se reveló que el proceso de censura tenía fallas y el departamento retiró algunos materiales señalados por las víctimas o sus abogados, junto con un “número considerable” de documentos identificados de manera independiente por el gobierno.
Abogados de las denunciantes de Epstein dijeron este mes a un juez de Nueva York que la vida de casi 100 víctimas quedó “patas arriba” por los descuidos de la censura en la última publicación de archivos gubernamentales. Los materiales expuestos incluyen fotos de desnudos en las que se ven los rostros de posibles víctimas, así como nombres, direcciones de correo electrónico y otra información identificativa que no se ocultó o no quedó completamente tapada.
Los archivos divulgados incluyeron otras afirmaciones no corroboradas contra Trump y otras figuras públicas. El departamento no explicó en su mensaje en redes sociales el miércoles por qué podrían haberse retenido registros relacionados con esta acusación en concreto.
Archivos sobre Epstein contienen desnudos y nombres de víctimas, pese a intentos de censura
El 4 de febrero la agencia AP informó que fotos de personas desnudas. Nombres y rostros de víctimas de abuso sexual. Números de cuentas bancarias y del Seguro Social a plena vista.
Todo esto se puede ver entre la montaña de documentos que el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el viernes como parte de sus labores por cumplir con una ley que requiere que la agencia saque a la luz sus archivos de la investigación sobre Jeffrey Epstein.
Esa ley tenía la intención de preservar importantes protecciones de privacidad para las víctimas de Epstein. Se suponía que sus nombres debían estar tachados en los documentos. Se suponía que las fotos de sus rostros y cuerpos fueran censuradas.
Los errores, sin embargo, han sido abundantes. The Associated Press y otras organizaciones noticiosas llevaron a cabo una revisión que ha encontrado innumerables ejemplos de censura descuidada, inconsistente o inexistente que han dejado al descubierto información privada.
La fotografía de una niña que fue contratada para dar masajes sexualizados a Epstein en Florida apareció en una de las gráficas de presuntas víctimas. Informes policiales con los nombres de varias de sus víctimas –incluidas algunas que nunca se han presentado públicamente– fueron publicados sin ningún tipo de censura.
A pesar de los esfuerzos del Departamento de Justicia por corregir los descuidos, hasta la noche del miércoles aún aparecían publicadas en el sitio web una selfie de una mujer desnuda en un baño y otra fotografía de una mujer con el pecho desnudo. Sus rostros completamente visibles.
Algunas de las víctimas y sus abogados se pusieron en contacto esta semana con el Departamento de Justicia para que retire el sitio web y designe a un observador independiente para evitar más errores.
Un juez programó para el miércoles una audiencia en Nueva York para discutir el asunto, la cual canceló después de que uno de los abogados de las víctimas mencionó ciertos avances en la resolución del problema. Sin embargo, esa abogada, Brittany Henderson, dijo que todavía estaban considerando “todas las vías posibles” para abordar el daño “permanente e irreparable” que se le ha causado a algunas de las mujeres.
“Esta no es un fracaso meramente técnico”, dijo en un comunicado. “Es un fracaso al momento de proteger a seres humanos a quienes nuestro gobierno prometió protección. Hasta que cada documento esté debidamente censurado, este fracaso continúa”.
Annie Farmer, quien dijo que tenía 16 años cuando fue agredida sexualmente por Epstein y su confidente, Ghislaine Maxwell, dijo que, aunque su nombre ya era público, los documentos revelaron indebidamente otros detalles que preferiría mantener privados, como su fecha de nacimiento y su número telefónico.
“En este momento, en realidad me siento más que nada enojada por la manera en que se desarrolló todo esto”, declaró a NBC News. “El hecho de que se haya llevado a cabo de una manera por demás descuidada, donde esto ha puesto en peligro a las personas, es realmente espantoso.”
El gobierno defiende sus esfuerzos de censura
El Departamento de Justicia ha atribuido los problemas a errores técnicos o humanos y ha dicho que ha retirado buena parte del material mientras trabaja para publicar versiones censuradas adecuadamente.
La tarea de revisar y censurar millones de páginas de registros se llevó a cabo en muy poco tiempo. El presidente Donald Trump promulgó la ley que requiere la divulgación de los documentos el 19 de noviembre, dándole al Departamento de Justicia sólo 30 días para publicar los documentos. La agencia no cumplió con el plazo, en parte porque señaló que necesitaba de más tiempo para implementar las protecciones de privacidad.
Cientos de abogados tuvieron que suspender sus tareas habituales, incluida la supervisión de casos penales, para tratar de completar la revisión de documentos, hasta el punto de que al menos un juez en Nueva York se quejó de que la labor estaba retrasando otros asuntos.
La base de datos, publicada en el sitio web del Departamento de Justicia, representa la mayor divulgación de archivos en las investigaciones sobre Epstein, quien se quitó la vida en la celda de una cárcel de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual.
Censura parcial o nula
Los reporteros de Associated Press que analizan los documentos han encontrado hasta ahora varios ejemplos en los que se han dado a conocer nombres e información personal de posibles víctimas.
También han encontrado muchos casos de censura excesiva.
En un recorte de noticias incluido en el archivo, el Departamento de Justicia aparentemente tachó el nombre “José” de un pie de foto en el que aparecía un Nacimiento en una iglesia de California. “Un Nacimiento con la representación de Jesús, María y (CENSURADO)”, decía.
En un correo electrónico publicado en los archivos, aparentemente se censuró el nombre de un perro: “Pasé una hora paseando a (CENSURADO) y luego otra hora bañándola, secándola y cepillándola. ¡Espero que huela mejor!”, decía el correo electrónico.
El Departamento de Justicia ha dicho que el personal encargado de preparar los archivos para su publicación recibió instrucciones de limitar las censuras exclusivamente a la información relacionada con las víctimas y sus familiares, aunque en muchos documentos aparecen tachados los nombres de muchas otras personas, como abogados y figuras públicas.
Imágenes sin censura
El Departamento de Justicia ha dicho que tenía la intención de censurar cualquier parte de una fotografía que mostrara desnudez, y cualquier foto que pudiera mostrar a una víctima.
En algunas fotos revisadas por la AP, se ocultó el rostro de las mujeres, pero mantuvieron expuesta buena parte de sus cuerpos desnudos de manera que las mujeres probablemente se sientan avergonzadas de cualquier forma. En las fotos aparecen mujeres identificables probándose ropa en vestidores de tiendas o descansando en trajes de baño.
Un conjunto de más de 100 fotografías de una joven estaba censurado prácticamente por completo, con excepción de la última imagen en donde se podía ver claramente su rostro.
HLL