Tiene 69 años, está “casi pisando los 70”, y todavía se siente útil para ayudar a los jóvenes. Everardo López Romero, distribuye su tiempo en revisar tesis, redactar textos para publicaciones y dar clases.
El doctor Honoris Causa de la Universidad de Guanajuato hace ejercicio, estudia, investiga, da clases, platica con sus alumnos, y con los que no lo son, es un libro abierto, dispuesto siempre a que lo consulten.
Pero lo que más le gusta es estar en contacto con los alumnos; “es maravilloso ayudar a los jóvenes”, dice en su laboratorio del Departamento de Química del Campus Guanajuato.
Hace varios días, los propios alumnos de licenciatura, maestría y doctorado le entregaron un premio; fue una ceremonia en la que no hubo autoridades universitarias. “Fue emocionante que los muchachos a los que veo todos los días en el aula, en el laboratorio, o en los pasillos de la escuela, me dijeran ‘gracias, maestro’, ese ha sido uno de los momentos más bellos en mi vida”.