Desde 1901, “año de la gran inundación”, en el barrio de Cuesta China se festeja a San Antonio de Padua, aquí, al santo no se le coloca de cabeza, por el contrario, está erguido, se le pasea por gran parte de la ciudad hasta que llega a una capilla instalada en el Callejón del Venado.
La tradición señala que ese año, después de la tragedia, se encontró el busto sobre el lecho del río; el resto de la imagen fue elaborada por artesanos locales.
“Mi tatarabuelo, Cecilio Morales, se encontró el busto, él mismo buscó quienes repararan el resto de la imagen, a partir de entonces, de generación en generación se ha conservado esta fiesta”, dice Martha Elena Oliva Palma.
Ella, con sus familiares y vecinos, organiza la fiesta en la que participan 500 ‘concheros’ o danzantes y 18 bandas del Batallón de San Miguelito, que vienen de diversas partes del país y de los Estados Unidos. A todos ellos se les da de comer y se les atiende durante los 3 días que dura el festejo.
“Del Distrito Federal, Querétaro, Aguascalientes, Guadalajara, Estado de México,Michoacán, Puebla, Tlaxcala, Morelos, San Francisco California y de muchos municipios de Guanajuato, llegaron desde el viernes por la noche, a todos ellos les servimos 3 alimentos al día y les proporcionamos un sitio donde dormir.
“Aquí se realiza un trabajo en conjunto, entre todos los vecinos y mi familia sufragamos los gastos, no sabemos en realidad la suma exacta porque la gente coopera con un kilo de frijol, arroz, un poco de carne, tortillas y fruta, y el hospedaje se ofrece también entre los vecinos; hay quienes tienen un cuarto vacío, o un sitio donde colocar petates y lo prestan, así es como salimos del compromiso”.
Doña Elena asegura que durante todo el año se hacen las invitaciones a los grupos que vienen de fuera, “ellos pagan su traslado, los recibimos aquí, de esta forma corresponden a las visitas que nosotros hacemos a las fiestas que ellos organizan en sus lugares de origen; porque nosotros también vamos con nuestro grupo de danza al Distrito Federal, incluso a Estados Unidos”.
Este domingo, a las 10 de la mañana se inició la peregrinación, desde el barrio de Cuesta China hasta el Templo de la Compañía, donde hubo una celebración religiosa; después, el contingente regresó por el mismo sitio; adelante iban las danza del Torito y cientos de ‘concheros’ con sus atuendos prehispánicos; luego, las bandas de guerra que son una reminiscencia de la Guerra Cristera desarrollada en El Bajío; atrás, las imágenes de San Antonio y del Niño Dios, luego, gente y más gente, parecía que toda la ciudad se había volcado a este festejo.
Al regresar a la capilla, la imagen fue instalada para que los feligreses la visitaran, se calculaba que hasta las 10 de la noche la imagen sería expuesta en dicho sitio.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *