Una investigación científica desarrollada en la Universidad de Guanajuato propone la creación de la primera celda de combustible en México hecha completamente con componentes desarrollados por los propios estudiantes y profesores de esta institución educativa.
Esta idea es liderada por los profesores Abel Hernández Guerrero y Alejandro Alatorre Ordaz, con apoyo de Francisco Elizalde Blancas y de Cuauhtémoc Rubio Arana, así como de un grupo de estudiantes de posgrado y licenciatura.
Las celdas de combustible son dispositivos que funcionan con reacciones electroquímicas de hidrógeno y oxígeno que generan energía eléctrica como si se trata de una pila convencional, pero en lugar de generar residuos contaminantes las celdas producen agua.
Analizan celdas bajo
algoritmos
El alumno de la licenciatura en ingeniería mecánica del Campus Irapuato-Salamanca de la Universidad de Guanajuato, Daniel Alejandro Angmen Bernabel, explicó que se trabaja en una serie de algoritmos matemáticos complejos para analizar los procesos que ocurren dentro de una celda.
Estos algoritmos, que se encuentran en proceso de ser patentados, simulan los dispositivos requeridos para desarrollar una nueva celda de alta eficiencia que sería única a nivel nacional. Uno de los subproyectos en que se divide este estudio se llama “Difusor para celdas de combustible de generación eléctrica con campo de flujo serpentín interdigitado”.
Sus aplicaciones
Las principales aplicaciones en las que se busca utilizar este tipo de celdas son los dispositivos portátiles y en el sector automotriz, pero se desarrollan investigaciones para aprovechar esta “energía limpia” en ámbitos que van desde aparatos de uso cotidiano, como los teléfonos celulares, hasta viajes submarinos y espaciales.
Para crear la primera celda de combustible mexicana, que llevará el nombre de “Celda UG”, el grupo del doctor Abel Hernández Guerrero ha propuesto una gran cantidad de geometrías novedosas para el campo de flujo de las placas bipolares, mientras que el grupo de Alejandro Alatorre Ordaz (del Departamento de Química del Campus Guanajuato) desarrolló una novedosa membrana de intercambio protónico que sustituirá a las membranas comerciales reduciendo costos.