Empleados municipales que laboran en la zona de Gavira, donde se detectó un hundimiento y la presencia de decenas de roedores, carecen de medidas adecuadas para protección al laborar en ese lugar, pese a los riesgos que representa para su salud.
“No nos han dado nada protegernos, los cubrebocas nosotros los compramos por nuestra cuenta”, dijo uno de los empleados que pidió no ser identificado, pues temen represalias de sus superiores.
En el lugar que se ubica justo a un costado de la tolva de basura, los trabajadores laboran en medio de un olor nauseabundo y ante la presencia de decenas ratas, que han ocupado y deteriorado el lugar.
Además, los empleados están expuestos a la humedad que ha invadido el lugar, con las recientes lluvias, así como a la descomposición de basura y desechos que la gente deposita en la tolva.
Trabajadores pidieron apoyo de autoridades municipales, ya que realizan labores que ponen en riesgo su salud y hasta ahora ninguna instancia relacionada con la salubridad los ha apoyado.
“Por lo menos que nos den equipo para protegernos, hay muchas cosas que se descomponen y nosotros las respiramos”, dijo un empleado.