Con trece años como bombero, Joel Rivera ha tenido que afrontar todo tipo de emergencias y lleva en todo momento el amor a la profesión y la vocación de ayudar a quien se encuentra en peligro.
El amor de Joel por esta esta vocación comenzó cuando era muy pequeño y le emocionaba escuchar las sirenas de las unidades de emergencias, como camiones de bomberos y ambulancias, además de que las labores de rescatistas le causaban admiración cuando observaba las técnicas que utilizaban para ayudar a quien se encontraba en desgracia.
Fue cuanto tuvo la edad suficiente que ingresó a la academia de Bomberos Voluntarios AC, la cual fue la primera corporación en la que prestó sus servicios.