COVID 2 años: Celebra su santo, sin saber que era el último

Doña Adelaida se dio el gusto en grande para celebrar su Santo, pero desgraciadamente perdió la batalla contra COVID

miércoles, 23 de marzo de 2022 · 00:00

Guanajuato.- Con troqueros, mariachis y mucho mole fue como la señora Adelaida Samaro Saavedra festejó sin saber que sería su último cumpleaños. 

Doña Adelaida era originaria del Barrio de San Miguel, donde vivió siempre hasta los 61 años.

En el barrio le llamaban de cariño "Lala" o "Adelita" , pero para su hermana doña Bertha era su "bebé" o su "niña" pues ella era la más chica de sus hermanos. 

En diciembre del año pasado doña Lala quiso celebrar su "santo" "aventando la casa por la ventana" y dos semanas después el COVID 19 le quitó la vida. 

"Ella me dijo que quería celebrarse en grande, con mucho mole, con músicos, con la gente que la queríamos y así fue, ella estuvo muy contenta en su santo que fue el 16 de diciembre y ese mismo día empezaban las posadas y a ella le tocaba siempre la primera. Yo le dije que se diera sus gustos porque para eso trabajaba, siempre trabajó mucho desde niña", recordó su hermana Bertha. 

Al día siguiente de su fiesta, doña Adelita comenzó a sentirse mal, dijo a sus familiares que se sentía muy cansada tanto que no abrió la tienda de abarrotes que era su sustento desde muchos años atrás. 

El domingo doña Adelita siguió con muchas molestias y además del cansancio extremo le comenzó una gripe. 

"Ella se sentía tan mal que no fue ni a misa de seis de la mañana y eso ya se me hizo muy raro, porque ella no faltaba nunca a misa", agregó doña Bertha, quien entonces comenzó a preocuparse mucho por la salud de su hermana. 

Otros dos familiares también comenzaron con síntomas de COVID 19 y al ir a revisarse al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) , les informaron que estaban contagiados. 

Doña Adelita regresó a su casa donde comenzó con su tratamiento y el reposo, "le trajeron un tanque de oxígeno pero ella se siguió sintiendo muy mal", dijo muy triste su hermana. 

Al no sentir mejoría y al tener muchas dificultades para respirar, incluso con el oxígeno, a los ocho días doña Lala pidió a sus familiares que por favor la llevaran a hospitalizarse. 

"Nos dijo que se quería ir al Seguro de San Miguel, a la T21, ella le tenía mucha fe al Seguro. Yo le pregunté si estaba segura y le di la bendición, le dije que aquí la esperábamos. Ella me dijo que sí quería irse porque no podía respirar", añadió doña Bertha. 

Doña Adelaida estaba vacunada contra el COVID 19, tenía dos dosis y en general fue una mujer sana, "solo le daban convulsiones desde que estaba niña pero no padecía de enfermedades como diabetes o cáncer ni nada de eso", afirmó su hermana. 

"Me dijo que sea lo que Dios quiera, si me voy pues me fuí. Ella tenía mucha voluntad y se dejaba hacer lo que fuera con tal de que la curaran. Yo le pedí a Dios, Señor, no la hagas sufrir, no lo merece, siempre ha sido una alma buena y caritativa", dijo entre lágrimas la señora Bertha. 

Ya hospitalizada, Doña Adelaida hizo una llamada a sus familiares para informar que sería intubada, su hermana contó que "yo andaba en misa, dejó dicho con mi hija que la iban a intubar y no pude despedirme de ella" . 

El 2 de enero de este año doña Lala falleció a las 3 de la tarde, dejando un gran dolor entre sus familiares. 

"Ella era soltera, entonces toda la vida estuvimos juntas, vivíamos juntas y todavía me duele mucho, nunca creí que a la familia llegara esa enfermedad tan mala ", dijo doña Bertha, mientras le prendía una veladora en un altar que le hicieron junto a su tienda, la cual no ha vuelto a ser abierta. 

En su altar sus familiares colocaron una foto, la última que le tomaron en su "santo" y dónde estaba muy feliz y con el cabello chino que siempre quiso tener. 

MCMH

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