Guanajuato, Guanajuato.- El leonés Nabor Centeno Díaz, empleado del Congreso del Estado de Guanajuato, se encontraba en Jerusalén, Israel, el pasado sábado, junto con tres familiares, cuando el grupo extremista Hamás lanzó una serie de ataques con misiles contra el país.
Durante ese día, él y su familia escucharon múltiples veces el sonido de las alarmas antimisiles y presenciaron el paso y la explosión de los misiles en el cielo, como relató en una entrevista con AM.
Nabor Centeno, su madre, su hermana y su cuñado habían viajado a Turquía durante la última semana de septiembre y posteriormente volaron a Tel Aviv, la capital de Israel, el 1 de octubre.
“El sábado 8 de octubre (allá en Israel, acá era día 7) a las 6:00 de la mañana empezaron a sonar las alarmas antimisiles. Pero yo oí porque estábamos en el hotel y había mucho ruido de la gente. Pero un empleado nos informó que si seguían las alarmas, íbamos a tener que refugiarnos en un búnker. Le dijeron a la gente que estaba en la calle que se metiera. Parece que eso es normal en Israel”, platicó.
Sin embargo, a las 7:30 de la mañana, el grupo, que consistía en 37 turistas, incluyendo a Centeno y sus familiares, salió para visitar los lugares históricos más significativos de Jerusalén, como el Monte Gólgota, la parte antigua de la ciudad y el Muro de los Lamentos.

Su guía turística tenía experiencia militar y estaba en la reserva del ejército israelí, además de ser un guía certificado. Les aseguró que estaba capacitado para actuar en caso de un ataque.
‘Los misiles pasaron por encima de nosotros’
“Cuando íbamos al Santo Sepulcro, en dos ocasiones sonaron las alarmas. Se veía que pasaban los misiles en el cielo, el guía nos pidió que nos pegáramos a la pared. Se veía que pasaban en línea, a una altura muy impresionante, y no se veía cuando explotaban en el aire por el domo de seguridad antimisil que tiene Israel. Sí pasaban por encima de nosotros. Iban hacia Gaza.
“Llegamos al Santo Sepulcro, hicimos la visita y saliendo de ahí, nos informa el guía que llegó un comunicado del Gobierno Israelí donde exigen a los guías que todos los turistas se regresaran a sus hoteles porque esto no era una escalada, sino ya era una declaración de guerra”, relató el joven guanajuatense, de 33 años.
Esto generó preocupación porque, a diferencia de años anteriores, esta vez los ataques también se dirigían a Tel Aviv. Además, el guía se mostraba preocupado porque los misiles se acercaban a Jerusalén, aunque finalmente fueron interceptados por los sistemas antimisiles, por lo que no llegaron a alcanzar la ciudad.

Los musulmanes festejan los ataques
Nabor Centeno y su familia, junto con los demás turistas, fueron evacuados de la parte antigua de Jerusalén. En su camino de salida, pasaron por el Muro de los Lamentos, donde observaron a un gran número de musulmanes celebrando los ataques con cohetes, ya que creen en la reconquista de las tierras que consideran suyas. Los cánticos y las consignas que entonaban incluían llamados a la violencia contra los judíos.
El guía de turistas, molesto por la situación, decidió sacar al grupo antes de que la policía interviniera de manera más drástica con los musulmanes que celebraban. Mientras abandonaban la zona, las alarmas sonaron en dos o tres ocasiones más.
“El estaba preocupado por su familia que estaba en una ciudad cercana a la Franja de Gaza y le acaban de informar que habían infiltrado los cercos de seguridad muchos milicianos de Hamás. Entonces, que el grupo extremista Hamás estaba matando a todos, que agarraban por sorpresa a muchísimos del Ejército, que murieron muchos del Ejército y tenían a muchos capturados. A una hora y 20 minutos de Jerusalén, como cuatro o cinco ciudades”, contó Nabor Centeno.
Además, el guía recibió una convocatoria para presentarse en la milicia, por lo que recomendó al grupo que se quedara en el hotel hasta nuevo aviso y se separó de ellos.

Suspenden su recorrido turístico
Debido a la situación, Nabor Centeno y su familia se vieron obligados a suspender su recorrido turístico al mediodía, sin poder visitar el Monte de los Olivos y el Monte Sinaí, entre otros lugares bíblicos. Decidieron regresar a su hotel, pero las alarmas antimisiles continuaron sonando hasta las 2:00 de la tarde.

En el aeropuerto, se encontraron con mostradores llenos de personas, ya que muchos vuelos habían sido cancelados el día anterior. A la gente se le pidió que regresara al aeropuerto el domingo para verificar la disponibilidad de vuelos.
Nabor Centeno se enteró de que algunas personas que deseaban salir de Israel habían comprado vuelos a Estambul por hasta tres mil dólares. De su grupo de 37 turistas, solo siete mexicanos fueron al aeropuerto, mientras que los demás optaron por salir por tierra hacia Jordania.
Afortunadamente, él y su familia pudieron tomar su vuelo programado de Tel Aviv a Toronto, Canadá, aunque con un ligero retraso, ya que estaba programado para las 11:50 de la mañana y despegó a las 12:30.
El avión, con capacidad para 700 pasajeros, estaba lleno, no solo de turistas colombianos y chilenos, sino también de familias musulmanas y judías. Cuando el avión despegó, muchos de los pasajeros aplaudieron.
La familia Centeno Díaz regresó a Guanajuato el lunes.
LALC