León, Guanajuato.- Miles de personas acudieron desde temprana hora a los cementerios a visitar la tumba de las mamás que ya gozan de la paz eterna.

Familias completas acudieron al viejo panteón de San Nicolás, al norte a los cementerios particulares, a rezar, convivir o llevar música que recuerde al ser amado.

Grupos musicales recorrieron los diversos camposantos ofreciendo tocar alguna pieza musical que recordara a la madrecita.

“La que más piden es ‘Amor Eterno’, ‘Hermoso Cariño’, ‘Tres coronas’, ‘Madrecita Querida’, ‘Amor de Madre’, ‘A la Sombra de mi Madre’, las mañanitas, por supuesto, que hacen recordar a las jefas de familia que ya no están en el mundo”, dijo Brijido Martínez, del grupo Norteño Los Alegres de Duarte. Piezas de canciones que los grupos musicales ofrecían tocar desde 100 pesos.

Familias completas se reunieron a rezar y a pedir por el eterno descanso de la madre amada.

“Cada año nos reunimos la familia para visitar la tumba de nuestra madre, recordarla, llevar flores y contar alguna historia o anécdota de ella. Siempre vivirá en nuestros corazones”, dijo Ana Luz Soto, madre de familia.

Familias acuden al panteón a recordar el Día de las Madres. Foto: José T. Méndez

Resguardan cementerios desde temprano

El director de Protección Civil, Crescencio Sánchez Abundiz, dijo que desde las 10 de la mañana se puso en marcha el operativo de seguridad en todos los cementerios y el curso del día todo transcurre con normalidad.

“Son operativos coordinados con otras dependencias de seguridad para vigilar que se respeten las normas preventivas de seguridad en cada uno de los panteones. Entre otras el no permitir la entrada de bebidas embriagantes o personas bajo los influjos de drogas”, dijo el funcionario.

Muchas personas acudieron temprano, pues para la 1 de la tarde, el calor era agobiante.

Según Sapal, a esa hora el termómetro marcaba los 32 grados Celsius a la sombra.

Domingo de Día de las Madres en Guanajuato

Vendedores ambulantes de flores esperaron a los que dejaron para el último el regalo. Foto: Javier Huerta

Entre flores, desayunos familiares y calles llenas de abrazos, Guanajuato capital vivió este 10 de mayo una de las celebraciones más significativas: el Día de las Madres. Desde muy temprano, cientos de personas salieron al Centro Histórico para festejar a mamá, acudir a misa, comprar regalos de último momento o simplemente compartir tiempo juntos.

La Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato se convirtió en uno de los principales puntos de reunión durante la mañana. Familias enteras llegaron con flores en mano para agradecer, pedir salud y acompañar a sus madres.

“Venimos cada año desde que mis hijos eran chiquitos. Primero damos gracias a la Virgen y después nos vamos a desayunar todos juntos”, compartió la señora Elena Izquierdo, quien acudió acompañada de sus hijos y nietos.

Ventas, no como antes, dicen comerciantes

Afuera de la Basílica y en distintos puntos del Centro Histórico, vendedores ambulantes ofrecían rosas, girasoles, chocolates y peluches. Aunque el ambiente se mantuvo familiar y constante durante gran parte del día, varios comerciantes coincidieron en que las ventas fueron menores a las registradas en otros años.

“Sí hubo movimiento, pero no como antes. Yo siento que porque cayó en domingo, muchas familias prefirieron quedarse en casa”, comentó doña Lupita, comerciante ambulante dedicada a la venta de flores.

En el Mercado Hidalgo también se vivió una intensa jornada comercial. Desde muy temprano comenzaron a instalarse puestos de flores y regalos para recibir a quienes buscaban un detalle para mamá.

“Lo que más se llevaron fueron rosas y arreglos sencillos, porque muchos hijos vienen con lo que pueden ahorrar, pero siempre quieren llevarle algo bonito a sus mamás”, expresó un comerciante de flores.

Otros vendedores señalaron que las plataformas digitales y las compras en línea también han impactado las ventas tradicionales.

“Ahora mucha gente compra por internet porque les sale más barato y ya solo vienen aquí los que dejan el regalo hasta el final”, señaló Martín Hernández, quien desde hace más de una década vende regalos en el Centro de la ciudad.

Los restaurantes y cafeterías tampoco estuvieron exentos de esta percepción. Aunque varios establecimientos recibieron familias durante la mañana y la hora de la comida, algunos encargados aseguraron que la afluencia fue más baja en comparación con años anteriores.

“Normalmente el Día de las Madres está lleno desde temprano, pero hoy vimos menos gente en las calles. Muchas familias decidieron cocinar en casa y pasar el día tranquilos”, comentó Ana Sofía Ramírez, encargada de una cafetería en el Centro Histórico.

Y es que este año muchas celebraciones ocurrieron precisamente dentro de los hogares. Algunas familias organizaron reuniones con mole, carnitas o carne asada, mientras otras optaron por convivencias más sencillas y personales.

Festejan en casa, otros salen a la plaza

“Nosotros nos quedamos en casa porque mi mamá ya es grande y no le gusta salir mucho. Entre todos mis hermanos le hicimos comida y le llevaron pastel y mariachis”, relató Verónica Salgado.

También hubo quienes apostaron por regalos más emotivos que costosos. Luis Ángel, estudiante universitario, contó que este año preparó un álbum con fotografías familiares para sorprender a su mamá.

“No tenía mucho dinero, pero imprimí fotos desde que éramos niños y se emocionó mucho cuando lo vio”, dijo.

Fernanda y su hermano decidieron recorrer el Centro Histórico junto a su mamá y terminar la tarde con una nieve en el Jardín Unión.

“Mi mamá siempre dice que lo importante es estar juntos. A veces no se necesita gastar mucho”, expresó.

Aunque los comerciantes reconocieron que las ventas no alcanzaron las expectativas de otros años, coincidieron en que el Día de las Madres continúa siendo una de las fechas más importantes para la convivencia familiar y para la economía local.

HLL