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Los hijos de barro, carbón y dibujo

La serie estrellas del Karma cuenta con personajes un poco trágicos como Apolo y Dafne. “Parejas que llegan a brillar por el deseo o el amor, pero ese

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El dise

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El diseñador Saúl Ramírez Hernández presentó su exposición “El sol, las estrellas y el fuego” en el Museo de Sitio Ex-Convento Dieguino, ante la presencia de familiares, amigos e invitados.
La coordinadora Paloma Robles Lacayo dijo, “me es particularmente grato recibir a los hijos del sol, las estrellas y el fuego, en celebración del CCCL aniversario de la llegada de los Dieguinos a Guanajuato,  el 18 de enero de 1663”.
Un joven dedicado a las artes, habló de su pensamiento personal y de darse la oportunidad de equivocarse. Su primer serie “Los hijos del fuego”, son dibujos al carboncillo. Saúl manifestó en un sentido poético que el material es vestigio de algo que se quemó. “Es un juego de palabras, un juego de conceptos”. 
La serie estrellas del karma,  cuenta con personajes un poco trágicos como Apolo y Dafne. “Parejas que llegan a brillar por el deseo o el amor, pero ese brillo se esfuma”.
“Los hijos del sol” surgió “como un deseo personal de hacer escultura”. Comentó que ya sabía modelar en plastilina, yeso, resina y otros materiales, después tuvo la oportunidad de trabajar el barro en un taller de Martín Guevara.
Dijo que empezó con máscaras pequeñas, investigando rasgos fuertes, incluso bruscos pero bellos a su manera, “me gustó el color del barro, tan naranja, tan brillante”. Así como el hecho de mezclar varios elementos, la tierra, el agua, el viento y finalmente el fuego. “Me dio  una satisfacción simbólica trabajar el barro”.
A Saúl le gustar pensar en conceptos más abstractos, “Me gustó ponerle a las piezas nombre relacionados con la literatura hindú”. En cuanto a las esculturas trabajó en mejorar la técnica, y agregó elementos físicos como barba, cabello, incluso la edad de cada uno de sus personajes. “Un discurso entre la apariencia y la sustancia”.
Comentó que quienes tuvieron la oportunidad de ver parte de la obra antes de la exposición, le preguntaron que si uno de sus personajes era Danti Alighieri, “Yo sólo quería un rostro con rasgos firmes, que pareciera respetable”.
Su última serie donde nuestras figuras masculinas y femeninas tienen fragmentos, que son parte de salmos. Un trabajo divertido, donde se aprecia historia y cultura.
El joven diseñador agradeció a sus padres por el apoyo, a Martín Guevara su maestro y a su novia Claire Niehus, por ser parte de su inspiración. Después de la inauguración el artista se acercó al público para hablar sobre su obra.

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