El gobernador Julio Menchaca Salazar señaló que el robo de hidrocarburo no se enfrenta de la misma forma en todo el país, ya que cada región presenta condiciones distintas que obligan a diseñar estrategias específicas de vigilancia y contención.
Explicó que, aunque se trata de una actividad delictiva extendida a nivel nacional, los contextos territoriales y operativos cambian, por lo que en Hidalgo se trabaja con esquemas ajustados a la realidad de cada zona.
Detalló que se mantiene vigilancia permanente en los puntos identificados como focos de riesgo, además de una coordinación constante con Petróleos Mexicanos (Pemex) para reforzar los sistemas de monitoreo en ductos.
Entre las acciones clave, mencionó la detección de bajas de presión, un indicador que permite identificar posibles tomas clandestinas y actuar de manera oportuna para frenar el robo de combustible.
Menchaca Salazar indicó que también se ha incrementado el uso de tecnología, como drones, los cuales deben multiplicarse para ampliar la supervisión y fortalecer la protección de la infraestructura energética.
Finalmente, reconoció que el robo de hidrocarburo es un negocio altamente lucrativo, lo que ha permitido que grupos delictivos generen vínculos con comunidades, situación que complica el combate y la erradicación de esta actividad ilícita.