León, Guanajuato. – Amazon México mostró las capacidades de Alexa+, membresía de pago que eleva las capacidades de los dispositivos Echo con grandes modelos de lenguaje (LLM), algo visto en su mercado principal, Estados Unidos.
Acorde con Carlos Pérez, director general de Alexa en Américas, Alexa+ es una reingeniería total de su asistente impulsada por inteligencia artificial generativa que promete ser más conversacional, proactiva y, según sus creadores, auténticamente mexicana.
Puedes leer: Amazon en León procesará unidades semanalmente para fortalecer su red logística.
¿Qué la hace auténticamente mexicana? El lenguaje. Pérez presumió una IA que no suena a traducción de manual y después lo mostró.
Al interactuar con el dispositivo Alexa Echo 11, la renovada Alexa respondió con mexicanismos como “órale”, “no manches” y entiende que “echar la hueva” significa no hacer nada productivo.
Pero el cambio real no solo es el caló, sino la fluidez. Gracias a los LLM, más de 70, incluidos productos de Amazon Nova, Claude de Anthropic, ya no hace falta repetir Alexa como disco rayado.
Grupo Reforma atestiguó que la asistente mantiene el contexto de la conversación, permite interrupciones y gestiona diálogos complejos.
Capacidades de memoria y personalización
En la cocina, Ángela Ursic, jefa de gestión de productos de Alexa México, mostró la capacidad de memoria del dispositivo.
Te puede interesar Invierte Amazon millones de dólares para expandir su presencia tecnológica en el país.
La premisa es clara: para que Alexa+ sea más responsiva debe conocerte, ¿y cómo lo hace?, pues que tú, voluntariamente le cuentes tu vida.
En la práctica, esto significó que Alexa, a petición de una receta de Ursic, recordara que a su pareja no le gustan los champiñones y filtra recetas convenientes.
Pero también puede leer documentos. Ursic le envió una foto de la receta de mole de su abuela y la IA extrajo los ingredientes y los sumó a la lista de compras.
Otro caso de uso, según Ursic, es que lea manuales de uso de algún producto para ayudarte a repararlo.
Privacidad y funciones de visión artificial
Es el caso de la función de AI Vision de Alexa+ que, luego de verte mediante la cámara de un dispositivo Echo, puede hacer observaciones sobre la vestimenta.
Rosela Díaz, gerente de producto de Alexa, se paró frente a la cámara y preguntó: “Alexa, estoy en la oficina y me dijeron vestirme business casual. ¿Puedes echar un vistazo?”.
La IA analizó su saco negro y camisa blanca y aprobó el atuendo. Es útil, aunque normaliza la idea de que una cámara en nuestra recámara o estudio esté analizando nuestra apariencia física bajo demanda.
La IA también reconoce comandos vagos. Basta decir “Alexa, empieza a hacer calor aquí” para que la IA prenda el ventilador, sin que tengas que recordar si el dispositivo se llama “ventilador” o “máquina que echa humo”.
¿Cómo se puede obtener?
El despliegue de esta beta comienza este jueves 22 de enero bajo un sistema de invitaciones. Amazon liberará el acceso a 100 mil clientes por semana.
Para entrar, hay dos vías: comprar un nuevo dispositivo, bastará con que sea del año pasado o, si ya tienes uno, registrar tu correo en el sitio oficial de Amazon y esperar el turno.
Se preguntó a Carlos Pérez por los dispositivos que quedaron fuera y no ofreció información precisa.
Se limitó a comentar que casi todos los dispositivos funcionarían. Tal vez uno o dos de los primeros modelos de hace siete años no serían compatibles.
Luego del acceso anticipado, que durará unos meses, aunque tampoco Amazon especificó cuántos, Alexa+ se lanzará al público con un costo de 399 pesos al mes, pero será gratuito para los miembros de Amazon Prime.
SM