Irapuato.- Alrededor de ocho años de haberse planteado la creación de un parque ladrillero en Irapuato, la alcaldesa Lorena Alfaro García señaló que el proyecto continúa en análisis, mientras se busca que el Parque Apolo se regularice para poder concretarlo, mientras trabajadores de este sector, señalan, que no creen se concrete este espacio para ellos, pues son años que no ven avances.
La Presidenta Municipal explicó que el municipio mantiene diálogo con los propietarios del terreno con el objetivo de que el espacio sea entregado al Ayuntamiento o al menos las áreas de donación, donde se tiene previsto instalar el parque destinado para los productores de ladrillo.
Efectivamente, tiene muchos años y no acaba de culminar, estamos presionando para que el Parque Apolo se regularice, se entregue al municipio o por lo menos las áreas de donación, porque es ahí donde se tiene proyectado este tema de los ladrilleros”, subrayó la Alcaldesa respecto al parque ladrillero en Irapuato.
Añadió que también se ha dado seguimiento al tema con el grupo de productores de ladrillo, quienes esperan contar con un espacio adecuado para desarrollar el proyecto en coordinación con la Secretaría del Agua y Medio Ambiente de Guanajuato.
El proyecto contempla modernizar la industria ladrillera, dejando atrás la forma tradicional de producción para pasar a un sistema semiindustrializado que permita reducir emisiones contaminantes, propuesta en la que incluso participaron investigadores de la Universidad de Guanajuato.
En su momento se estimó una inversión de entre 4.5 y 5 millones de pesos, recursos que se buscarían integrar con aportaciones municipales y estatales.
Sin embargo, algunos productores de ladrillo consideran que el proyecto podría tardar aún más tiempo en concretarse, pues aseguran que durante años se ha hablado del parque ladrillero sin que se vean avances.
El señor Juan Martínez, ladrillero de Irapuato, comentó que muchos trabajadores del sector ya han escuchado promesas similares anteriormente.
Ese proyecto tiene muchos años que se viene diciendo y la verdad no vemos avances. Ojalá sí se haga, pero nosotros sentimos que todavía falta mucho para que sea una realidad”, expresó.
Por su parte, Pedro Hernández, también productor de ladrillo en el municipio, señaló que además el sector enfrenta una disminución en las ventas, ya que muchas construcciones ahora utilizan block en lugar de ladrillo.
“Antes se vendía más ladrillo porque casi todas las casas se hacían así, pero ahora muchas obras usan block. Eso nos ha bajado las ventas y por eso también necesitamos apoyo para que el trabajo no se pierda”, comentó.
Irapuato es uno de los pocos municipios donde los productores de este material están organizados en una cooperativa de ladrilleros, por lo que el proyecto del parque ha sido visto como una alternativa para mejorar las condiciones de trabajo y reducir el impacto ambiental de esta actividad, aunque sienten que por el tiempo, sienten que no se podrá concluir en un futuro cercano.
Denuncian crisis de salud y pugna política en sector ladrillero
El sector de los productores de ladrillo enfrenta una doble crisis por problemas de salud y falta de acuerdos legislativos. Representantes del gremio denunciaron que el uso de materiales tóxicos está provocando muertes por cáncer.
En el Congreso del Estado de Guanajuato, las comisiones encargadas del tema no han logrado consensuar una solución definitiva. Las discrepancias políticas entre diputados mantienen detenida la ayuda para los trabajadores artesanales.
Integrantes del gremio ladrillero en la entidad manifestaron que la exposición constante a emisiones contaminantes ha mermado la salud de sus familias. Señalaron casos específicos de cáncer en infantes que atribuyen directamente a la actividad.
Las mujeres dedicadas a esta labor también reportan padecimientos crónicos derivados de la inhalación de humo en los hornos. Los afectados urgen la realización de diagnósticos médicos profundos por parte de las instituciones estatales.
La quema de diversos materiales para la cocción del ladrillo es señalada como la principal fuente de sustancias tóxicas. Los trabajadores admiten la problemática, pero recalcan que es su único medio de subsistencia económica actualmente.
Por otro lado, la atención legislativa a este conflicto se encuentra estancada debido a visiones contrapuestas en el parlamento local. La comisión de Salud Pública y la de Medio Ambiente mantienen posturas divididas sobre el proceso.
Un grupo de legisladores impulsa la reubicación de los productores hacia zonas alejadas de la mancha urbana en León. Sin embargo, la propuesta de tecnificar los procesos actuales es defendida por otros integrantes como una vía menos drástica.
La falta de un dictamen conjunto ha impedido la asignación de recursos específicos para los programas de apoyo. Mientras el debate continúa en el recinto legislativo, las condiciones de vulnerabilidad sanitaria en las ladrilleras persisten.
AAK