Historia 127
Esta es la historia 127 de 450 que te contaremos sobre León
Antes de que existiera la Central de Autobuses, viajar desde León era muy distinto. Los autobuses salían desde distintos puntos del centro y abordar uno podía convertirse en una pequeña aventura.
En la memoria de muchos leoneses aún sobreviven los viajes en los viejos camiones “trompudos” y “chatos”, que recorrían rutas hacia Guanajuato o Silao. Eran unidades ruidosas, llenas hasta el último asiento y, muchas veces, hasta el pasillo.
Algunos pasajeros los bautizaron con humor negro como “las Flechas de la Muerte”, recordando una frase que se decía entre bromas: “Primero muertos que llegar tarde”.

No faltaba tampoco el grito del ayudante mientras el camión se llenaba: “¡Pásele, atrás hay lugares!”.
Aquella realidad comenzó a cambiar a finales de la década de 1960, cuando León decidió construir una terminal que ordenara el transporte foráneo y concentrara a todas las líneas en un solo lugar.
La inauguración de una nueva etapa
La Central de Autobuses de León fue inaugurada el 30 de mayo de 1969, a las ocho de la noche, por el entonces gobernador de Guanajuato, Manuel M. Moreno.
El proyecto original contemplaba espacio para 48 autobuses, una cifra considerable para la época. Hoy, más de medio siglo después, la terminal recibe cientos e incluso miles de unidades, conectando a León con prácticamente todos los puntos del país.
En la ceremonia inaugural estuvieron presentes el gobernador de Querétaro, Juventino Castro; el director de Tránsito Federal, Raúl Chapa Zárate, además de alcaldes de León, Silao, Irapuato y Celaya, y representantes de distintas líneas de transporte.
Durante el recorrido se mostraron las oficinas de las compañías camioneras, los andenes, salas de espera, comercios y dormitorios para choferes. Ese mismo día también se inauguró una sucursal de Telégrafos dentro de la terminal.
Incluso el presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, envió un mensaje de felicitación a la ciudad por la nueva infraestructura.
Cuando los camiones salían del centro
Antes de la construcción de la Central de Autobuses, las líneas de transporte operaban desde distintos puntos del centro de León.
Muchos autobuses recogían pasajeros frente a la Casa de la Cultura. La línea Flecha Amarilla tenía su base en la calle Justo Sierra, cerca del actual Archivo Histórico Municipal. Mientras que Estrella Blanca operaba en la esquina de Donato Guerra y 5 de Febrero.
Otra línea, conocida como Azules y Triángulo, salía frente al ISSSTE, sobre la avenida Miguel Alemán, cerca del cruce con el Bulevar Adolfo López Mateos, donde hoy se encuentran las oficinas de Telégrafos.
La dispersión de terminales provocaba desorden en el transporte y complicaciones para los viajeros, por lo que surgió la idea de concentrar todas las rutas en un solo punto.
El proyecto de la Central
A finales de los años sesenta comenzó a tomar forma la propuesta de construir una central de autobuses moderna para León.
El 27 de marzo de 1968, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes informó oficialmente que se había autorizado el proyecto.
En un inicio se pensó instalar la terminal en los terrenos donde actualmente se ubica el Poliforum León, pero finalmente se eligió el predio localizado entre Hilario Medina y La Luz, una zona que entonces funcionaba como salida natural de la ciudad.
Los responsables de la construcción fueron Óscar Sojo Anaya y el arquitecto Rodolfo Torres Martínez, quienes levantaron una obra que, con el paso del tiempo, se convertiría en uno de los principales nodos de transporte del país.
Las primeras rutas
Pocos días después de la inauguración, el 3 de junio de 1969, el periódico El Sol de León informó sobre las rutas que partirían desde la nueva terminal.
Entre los destinos figuraban Lagos de Moreno, San Felipe, Cuerámaro, San Francisco del Rincón y Aguascalientes. También se establecieron recorridos hacia Silao y Guanajuato capital, que pronto se convirtieron en los trayectos más concurridos, especialmente por estudiantes y trabajadores.
Con el paso de los años, estas rutas se ampliaron y hoy conectan a León con prácticamente todo el territorio nacional.
De terminal a zona comercial
La construcción de la Central de Autobuses transformó también el entorno urbano.
Lo que en los años sesenta era una zona de salida de la ciudad terminó convirtiéndose en un importante corredor comercial. Con el tiempo aparecieron hoteles, restaurantes y decenas de negocios vinculados a la industria de la piel y el calzado.
Actualmente el área es conocida como Zona Piel, uno de los polos comerciales más visitados de León.
Una terminal que sigue creciendo
Entre las líneas históricas que operan en la Central destaca Flecha Amarilla, una de las empresas más representativas del transporte regional.
Con el tiempo se sumaron otras compañías como Primera Plus, Coordinados, Unebus, Ómnibus de México, ETN, Futura y Estrella Blanca, además de servicios que incluso conectan con Estados Unidos.
El proyecto original contemplaba 48 autobuses. Hoy la Central de Autobuses opera con cientos de salidas diarias, servicios modernos, compra de boletos por internet y salas de espera con mayor comodidad para los pasajeros.
Más de medio siglo después de su inauguración, la terminal continúa siendo una pieza clave en la movilidad y en la historia urbana de León.
De aquellos camiones “guajoloteros” de los años sesenta queda el recuerdo. Pero la Central de Autobuses permanece como un punto de encuentro permanente entre León y los caminos del país.
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