León, Guanajuato.- Erigen una nueva parroquia en el fraccionamiento Agua Azul, en un terreno que aún está baldío, pero el Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, espera que, con la cooperación de todos los feligreses de la zona, se pueda construir el templo y que en un año se realice la consagración.
El pastor de la Arquidiócesis de León nombró como nuevo párroco al padre José de Jesús Vera Valdivia, quien tendrá la gran tarea de construir un templo.
Les externo mi preocupación por trabajar más extensamente. Cuando le propongo al padre Jesús ser párroco en estas condiciones, donde no hay templo, no hay casa parroquial, es realmente para mí una preocupación, pero ya se rentó una casita para que vivan dignamente”, señaló Monseñor al iniciar la ceremonia litúrgica.
“Cuando vi el terreno me alentó, pero sobre todo, me alentó el sentido de comunidad que van teniendo. Por eso, confirmé mi decisión y le propuse al padre Jesús si aceptaba ser párroco. Les digo con sinceridad que si él no hubiese aceptado no hubiésemos dado el paso adelante, porque sí requiero de sacerdotes como él, aventados, porque es construir un templo. Quisiera de aquí a un año consagrar el nuevo templo, pero sé que no es tan fácil y espero que no me defrauden (los fieles)”, apuntó el Arzobispo.

Subrayó que se trata del templo de los fieles, “porque al final, los sacerdotes no nos llevamos nada; todo lo que se va construyendo en los templos se queda, porque es su Iglesia y nuestra Iglesia”.
Monseñor dijo que esta nueva erección obedece al crecimiento de la Arquidiócesis, que es extraordinario, y que hay necesidad de erigir nuevas parroquias, por lo menos seis más con esta.
Se trata de la Parroquia No. 137 de la Arquidiócesis de León, que lleva el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe, Reina de la Evangelización, la cual pertenecía a la Parroquia de San Francisco de Asís y se localiza a unas cuadras del bulevar Delta y de la calle Olímpica, en la calle Campos Otoñales, esquina con Arauca, Vía de los Girasoles y Ural.
En la ceremonia se leyó el derecho de erección de esta nueva parroquia; luego se dio lectura al nombramiento del nuevo párroco, como el primero que llevará a cabo el trabajo.
La Iglesia necesita que le echen el hombro, responsabilizarse, y tengo fe y esperanza, confianza en el padre Jesús y en los fieles católicos, que le trabajen duro, y que formen una comunidad”.
En la ceremonia, el nuevo párroco realizó su confesión de fidelidad, declarando de palabra y obra ser un sacerdote fiel a Dios y a la Iglesia; luego, la renovación de su fe y de sus promesas sacerdotales, con fidelidad a su Iglesia, al Arzobispo y al Papa.
Al final de la ceremonia litúrgica se llevó a cabo una verbena popular, en lo que fue un día de fiesta para la comunidad, que se comprometió a trabajar con entusiasmo para construir un templo en un terreno que es un área de donación, adjunta a un parque.
AAK