León, Guanajuato.- La Fiscalía General del Estado de Nayarit informó el sábado por la tarde que la Agencia de investigación Criminal ejecutó una orden de aprehensión en contra de Juan Alfonso “N“., como presunto responsable del trágico accidente que terminó en la muerte de familia leonesa de cinco integrantes y una sexta víctima fallecida de su parte. Los leoneses regresaban de Puerto Vallarta.
A través de un comunicado difundido en el portal de la Fiscalía de Nayarit se informó que Juan Alfonso fue detenido por homicidio culposo y lesiones culposas por el accidente registrado el pasado 15 de noviembre en la autopista Tepic-Vallarta.

De acuerdo a las investigaciones, Juan Alfonso era quien conducía la camioneta Chevrolet Colorado blanca, que chocó de frente contra una camioneta SUV Honda HR-V negra, con placas de Guanajuato, donde viajaban los leoneses.
¿Qué ocasionó la muerte de familia leonesa en la Tepic-Vallarta?
El presunto responsable, quien sufrió fracturas múltiples en las piernas, y de acuerdo con testigos, dijo que se quedó dormido, lo que generó que invadiera el carril contrario y se proyectará de frente contra la camioneta con placas de Guanajuato.
Juan Alfonso fue puesto a disposición del Juez de Control de primera instancia del Sistema Penal Acusatorio y Oral con sede en Tepic, Nayarit, para que se determine su situación legal.
La Fiscalía de ese estado mostró una foto donde el presunto responsable está hospitalizado con la leyenda: “Se presume inocente mientras no se declare su responsabilidad por la autoridad judicial, artículo 13 del Código Nacional de Procedimientos Penales”.
Las autoridades judiciales informaron que el hombre tuvo su primera comparecencia ante un juez. Estará detenido como presunto responsable del accidente en tanto se desarrollen las investigaciones y las audiencias del caso.
Identifican y velan a las víctimas de León
Tras la muerte de familia leonesa, cinco de sus miembros fueron velados el pasado 18 de noviembre en una funeraria Gayosso de la ciudad, de acuerdo con información compartida a través de redes sociales. Pese a ello, los familiares presentes en el funeral prefirieron no emitir declaraciones sobre el terrible suceso.
Las víctimas fueron identificadas como: Alessia Melinka Gasca Ramírez, de aproximadamente 2 años; sus padres: Miriam Ellean Ramírez y Gil David de Jesús Gasca; Ana Raquel Hernández Hernández; y Guillermina Hernández Valdés.
Yazmín fue testigo del mortal accidente y relata lo que vivió
Una joven de nombre Yazmín, subió a redes sociales, que ella y su familia fueron testigos del terrible accidente, pues “estuvimos a nada de ser parte del accidente”.
“Qué día, sin duda alguna Dios y la Virgen de Talpa iban de regreso a casa con nosotros. Lo que hasta el momento había sido un gran viaje familiar casi termina en tragedia.
Nosotros éramos el carro detrás de la Hrv (con placas de GUH-565-F de Guanajuato) nos dirigíamos a Tepic, cuando la camioneta blanca (Pick Up Colorado) se vino de frente e invadió el carril proyectándose de lleno con la camioneta de adelante”.
“Nosotros esperábamos también ser golpeados por alguna de las dos camionetas. Gracias a Dios que solo nos cayeron los líquidos y cosas que brincaron. Pudimos salir ilesos y decidir pararnos por la magnitud del accidente, corrimos a las camionetas y le pedí a la gente llamar ambulancias en lo que ayudábamos a la familia a salir de la camioneta. Una escena horrible”.
Añade la testigo: “Unos chicos ayudaron a bajar al conductor todo quebrado de sus pies mientras él me decía ‘me quede dormido, me quede dormido’. Había 2 bebés, el esposo de mi mamá me puso en manos uno de ellos, sangrando golpeados de su cabeza, llorando, mientras ayudaba a las personas a salir. Mi mamá agarrando a las personas llenas de sangre y con otra bebé en brazos, una niña de aproximadamente 8 años corría desesperada pidiéndonos ayudar a su abuela quien estaba muerta en la camioneta”.
“Había tanta sangre y gritos. Gente que solo veía desde el coche y no hacía nada. Me arrimé con ese bebé en brazos sangrando y pedí que revisaran la camioneta negra. Me dijeron que todos estaban muertos. Algo dentro de mí me decía que buscará, les pedí que agarraran al niño o que revisaran bien; yo veía cosas de bebé, pero nadie lo quiso sostener, me acerqué hacia donde estaban todos. Llegó la primera ambulancia y me dio gasas e indicaciones para pararle el sangrado”.
“Me temblaban las manos, le recargué su cuerpo en el muro de contención para no moverlo mientras los paramédicos hacían de todo detrás de nosotros. Minutos más tarde ya no podía, agache la mirada y entre las ramas de la cuneta como a un metro vi unos piecitos y por un momento pensé que era un nenuco, pero yo sabía que era ese bebé de la otra camioneta y grité al paramédico”.
“Hay un bebé, hay un bebé. Rápido se brincó, lo checó, volteó y movió su cabeza. Estaba muerto. No puedo sacarlo de mi cabeza. A mi madre le tocó hablarle a la familia, que triste dar noticias así, como le dije que triste día”.
“Hoy mi familia y yo no fuimos, pero estuvimos a nada de serlo. Ojalá que nunca nos toque estar en esa posición. Ojalá a mi cuerpo nunca le venza el cansancio, pero también ojalá nunca un carro nos embista y mate. Y no, en la camioneta no venía alcohol, cocas y powerade los acompañaba. Tampoco venían rebasando como lo dicen todas las notas, fue un accidente que costó pérdidas irreparables”, concluye Yazmín.
JRL