León.- Las acusaciones de plagio contra el espectáculo “Alas para Volar” fueron rechazadas por Roberto Strada, director de libreto, creador y responsable de la dirección de danza aérea del show.
Aseguró que tanto el concepto artístico como el técnico son de su autoría y que actualmente mantiene un proceso judicial por propiedad intelectual contra Fernando Coderch.
“Se ha apropiado de mi trabajo y le ha puesto su nombre. Y lo han cambiado porque se le viene la ley”, alegó el director.
Strada consideró que los señalamientos fueron hechos de mala fe por parte de Coderch, antiguo socio que presuntamente registró la propiedad intelectual de su obra sin su consentimiento, pese a que él cuenta con los derechos de autor ante la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España. El litigio se encuentra en proceso judicial en ese país.
Además, Bernardo Larraguive, CEO de Produce Comunicación y parte del comité organizador de “Alas para Volar”, defendió que se trata de un espectáculo completamente nuevo que busca representar la historia de la ciudad y en el que Roberto Strada participó con el diseño de la coreografía aérea.
“Alas para volar no tiene nada que ver con Roberto, es un espectáculo de León para León. El nombre incluso está construido aquí en la propia ciudad, Roberto con todo el talento que tiene vino a integrarse al espectáculo, por eso es importante que vayan a verlo, porque se van a dar cuenta de que hablar de un plagio es absurdo”, declaró.
¿Cómo llegó “Alas para Volar”?
En entrevista con AM, Carlos Torres, secretario técnico del Comité de Festejos 450, explicó que durante la organización de la conmemoración de la ciudad se recibieron propuestas ciudadanas, que fueron analizadas y trabajadas con dependencias municipales.
Así, “Alas para Volar” fue un proyecto propuesto por la empresa Coordinadora de Eventos y Convenciones, en alianza con Produce Comunicación y Aerial Strada como productora artística. El espectáculo recibió un presupuesto de 4 millones 475 mil 860 pesos para su producción, monto que contempla seis funciones en cuatro días y un alcance estimado de 12 mil personas.

“En el caso específico de las ‘Alas para volar’, por ahí del 27 de enero el comité León 450 da el visto bueno de que se pueda llevar este proceso siempre y cuando se cumpla con la parte administrativa y se cumpla con la parte presupuestal”, indicó.
Torres detalló que el dinero para llevar a cabo el evento fue erogado por la Dirección de Turismo, encabezada por Yazmín Quiroz, a través del programa de atracción de eventos que generen posicionamiento para la ciudad.
“A nosotros nos llega la propuesta del comité para poder operar en un año emblemático pues un evento icónico en la ciudad, y en ese proceso, efectivamente, de acuerdo con nuestro presupuesto, de acuerdo con nuestras facultades y atribuciones, tuvimos la posibilidad de respaldar el proyecto”, explicó la propia Yazmín Quiroz.

Agregó que se siguió el proceso de selección conforme a las reglas de operación del programa, mediante el cual las empresas involucradas entregaron la documentación requerida y se evaluó el impacto local, regional y nacional del espectáculo.
“Es un contenido que a nosotros nos presentaron y tal cual lo plasmé en la comisión de turismo y reiterarte, yo hice tres procesos como viene marcado en las reglas de operación de acuerdo al monto, se hace la gestión y dentro del comité de apoyo a eventos, posteriormente se pasa a la Comisión de Economía, Innovación y Turismo y posteriormente a la sesión de Ayuntamiento”, manifestó.
El pleito
Roberto Strada contó que fue socio de Fernando Coderch en 2021 y 2022 para la presentation del espectáculo de danza aérea “Sylphes”, registrado a su nombre ante la SGAE con el código 26418146.
Relató que comenzaron a trabajar juntos porque Coderch contaba con un recinto donde se presentaban los espectáculos de su compañía, Aerial Strada, incluido “Sylphes”. Sin embargo, aseguró que durante esa colaboración Coderch intentó registrar tanto la compañía como el espectáculo a su nombre.
“Con Aerial Strada (compañía de Roberto) estábamos haciendo ‘Sylphes’. Una vez voy a hacerlo a su espacio (de Coderch) y a partir de ahí, por una cuestión técnica empezamos a trabajar juntos. Registra Aerial Strada sin mi consentimiento, y cuando yo me entero registra ‘Sylphes’ sin mi consentimiento”.
“La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) le denegó la marca, y me la dio a mí porque él la había registrado sin mi consentimiento”, declaró.
“Sylphes” es una producción de danza aérea caracterizada por la fusión de danza, acrobacias, música y proyecciones en vivo al ritmo de “Las cuatro estaciones” de Vivaldi, con una luna representativa como elemento central para las bailarinas.
Strada compartió con AM un estudio elaborado en 2018 por el ingeniero técnico aeronáutico Joaquín Esponera del Campo, relacionado con la evaluación de dispositivos aéreos creados para la realización de espectáculos. En dicho documento se incluyen fotografías del show mencionado, previas a su colaboración con Coderch.
También afirmó que desarrolla este tipo de espectáculos desde 2016, en contraste con la antigüedad de Zenit Aerial Ballet, empresa que los acusa de plagio y que fue registrada ante la OEPM el 20 de octubre de 2025.
Ante esta situación, señaló que hoy mantiene un proceso judicial en España contra Fernando Coderch por la “apropiación inescrupulosa de Sylphes, de su ingeniería y concepto de producción”.
¿Y las fotos?
Bernardo Larraguive, CEO de Produce Comunicación, puntualizó que las fotografías por las que acusaron al espectáculo de plagio fueron tomadas de internet y corresponden al show “Sylphes”, creado por Roberto Strada.
“Una de las situaciones también fue el tema de imágenes. Son imágenes del espectáculo que estaba produciendo Roberto, pero que fueron capturadas con la producción de esta persona (Coderch)”, apuntó.
No obstante, reconoció que se trató de un error técnico, ya que aunque las imágenes correspondían al trabajo previo de Strada y servían para ilustrar la danza aérea, no eran de su propiedad porque no fueron tomadas por ellos.
“Se la otorgamos, o sea, al final de cuentas, está bien, se quitaron esas imágenes”, reveló.
La acusación
La productora artística de España acusó al Gobierno de León por el presunto plagio de la obra titulada “Alas para volar”.
Los creativos europeos argumentaron que el Ayuntamiento replicó sin autorización los conceptos visuales, coreografías y la estructura escenográfica original de su espectáculo.
La pieza en disputa fue promocionada por las autoridades locales como una producción cultural de manufactura propia.
Los representantes de la firma española señalaron que el montaje leonés vulnera los derechos de autor e intelectuales protegidos por tratados de cooperación internacional.
Afirmaron contar con los registros correspondientes y bitácoras de diseño que demuestran la autoría de los elementos estéticos que el municipio presuntamente copió.
La parte afectada adelantó que recurrirá a instancias legales para exigir el cese del show y una compensación.