De Paraguay a Madagascar, pasando por Nepal y Marruecos, jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, junto con otras generaciones, lideran la mayor ola de protestas desde la Primavera Árabe.
En Perú, el primer ministro, Ernesto Álvarez, anunció en la noche del 16 de octubre la implementación de un estado de emergencia en Lima, derivado de las manifestaciones lideradas por jóvenes de la generación Z, que iniciaron con rechazos a una reforma del sistema de pensiones promovida por la ex presidenta Dina Baluarte.
Tras su destitución, ahora exigen la renuncia del actual presidente interino Jose Jerí, junto con el adelanto de las elecciones y la convocatoria de una asamblea constituyente.
En Madagascar Militares del Cuerpo de Administración de Personal y Servicios del Ejército de Tierra (CAPSAT) anunciaron este martes el éxito del golpe de Estado en contra del presidente Andry Rajoelina, iniciado el 25 de septiembre, nuevamente por jóvenes nacidos entre 1997 y 2012.
Antananarivo y Lima no son casos aislados, un mes previo a sus protestas, el primer ministro de Nepal, Khadga Prasad Oli, fue obligado a dimitir tras las disidencias erigidas en su nación.
La caída de estos gobiernos se suma a una lista de doce revueltas juveniles en el mundo en lo que va de 2025, tres de las cuales han provocado la destitución de un jefe de Estado. En todas ellas se repite un elemento visual, la bandera del sombrero de paja del anime One Piece, adoptado por los manifestantes como símbolo y emblema generacional.
¿Cuáles han sido las naciones afectadas?

El Sur global, término que engloba a países en desarrollo ubicados mayoritariamente en el hemisferio sur del planeta, concentra la mayoría de disidencias lideradas por jóvenes.
En Marruecos, desde el 27 de septiembre, el colectivo Gen Z 212 (en referencia al código telefónico de Marruecos) ha estallado revueltas en al menos 12 ciudades incluida la capital Rabat, tras la decisión gubernamental de construir estadios para el Mundial de la FIFA de 2030, con una inversión de 5,000 millones de dólares; contrastando con el presupuesto dado a la infraestructura sanitaria y educativa.
De acuerdo con AP, la nación cuenta con apenas 7,7 médicos por cada 10,000 habitantes, cifra que se reduce en partes del sur y el este del país. Además, más del 80% de la atención médica se proporciona a la sanidad pública; sin embargo, solo el 40% representa el gasto, mientras que el resto proviene de fondos privados o del bolsillo de los ciudadanos.
Marruecos y Madagascar no son los únicos países de África en manifestarse; Kenia y Sudáfrica también viven un escenario similar.
Por su parte, Asia se ha consolidado como el epicentro del activismo juvenil. Además de Nepal, países como Indonesia, Filipinas e India registran movilizaciones protagonizadas por la Generación Z.
Estos movimientos se suman a los que en años recientes sacudieron Irán, Sri Lanka y Bangladesh, todas con fuerte participación de menores de 30 años.
“Esperamos un despertar político continuo, marcado por la Generación Z“, afirmó al medio de noticias alemán Deutsche Welle, Rajat Das Shrestha, participante del movimiento en Nepal. “Los Gobiernos pueden caer cuando los jóvenes se alzan” afirmó.
El eco de las manifestaciones incluso ha llegado a Oceanía. En septiembre de 2025, estudiantes y jóvenes de Timor Oriental lograron mediante protestas masivas revertir la compra de vehículos de lujo para parlamentarios y abolir las pensiones vitalicias de ex legisladores.
Asimismo, de acuerdo a International Crisis Group, organización con sede en Bruselas dedicada a la resolución de conflictos, solo en el mes de septiembre detectó protestas en Georgia, Ecuador, Perú, India, Bangladesh, Filipinas, Túnez, Costa de Marfil, Burkina Faso, República Democrática del Congo, Etiopía, Guinea, Sudáfrica, Tanzania y Togo.
Cabe resaltar que en la mayoría de las manifestaciones descritas por Crisis Group, se dan en un contexto de inestabilidad política y con una participación juvenil significativa, pero reducida en comparación con los casos anteriores o en algunas naciones no hay diferencias en la participación generacional .
Las protestas resuenan en América
Las disidencias sociales en América Latina no se limitan a Perú. En Paraguay bajo el lema “Somos el 99,9% y no queremos corrupción” cientos de jóvenes tomaron las calles de Asunción coreando consignas hacía la corrupción, las deficiencias de los servicios públicos y la falta de oportunidades laborales.
Aquí estamos en Paraguay realmente pidiendo sobre la seguridad, justicia y salud en nuestro país”, afirmó Jenifer González, estudiante de Enfermería, en declaraciones a la agencia EFE.
Cuatro años antes, Colombia vivió un escenario similar. En 2021, masivas protestas contra una reforma tributaria del presidente Iván Duque derivaron en estallido social que obligó al gobierno a anunciar cambios.
La popularidad de Duque, ya en declive, alcanzó su punto más bajo. Su desgaste político fue clave para la posterior llegada de Gustavo Petro a la presidencia, el primer mandatario de izquierda en la historia de Colombia.
Por otra parte, los levantamientos sociales en América Latina no responden necesariamente a los movimientos generacionales. Al igual que cada región, en América latina convergen diversas problemáticas que en casos como el de Ecuador, las manifestaciones surgen en todos los sectores.
Hay que leer América Latina desde América Latina y no intentar hacer estas conexiones que si bien nos hablan de que existen problemáticas y descontentos de generaciones, como suele pasar en las crisis mundiales y económicas, también representan un colapso de un contrato social que nos dijeron que existía, pero que ya no existe” explicó Estefanía Veloz, analista política y presentadora en el Canal Once, en declaraciones a France 24.
Precursores del movimiento
Previo a la ola de manifestaciones de 2025, ya se percibían señales de lo que estaba por venir.
En la ciudad de Hong Kong, protectorado británico hasta 1997, estudiantes universitarios y de secundaria en su mayoría, lideraron en junio de 2019 protestas masivas contra la ley de extradición que permitiría enviar acusados a China continental. Aproximadamente 2 millones de personas participaron en las manifestaciones.
Tres años después, en septiembre de 2022, la muerte de Mahsa Amini, joven iraní de 22 años detenida por la policía de la moral por llevar “mal puesto” el hiyab, desató la mayor ola de protestas contra de la República Islámica desde su fundación.
Estudiantes universitarias y adolescentes encabezaron las manifestaciones quemando públicamente sus velos y adoptando símbolos de la cultura occidental como actos de resistencia. La represión dejó más de 500 muertos, según la agencia de Activistas de los Derechos Humanos, HRANA, por sus siglas en inglés.
Ese mismo año, entre marzo y julio, la crisis económica más grave en la historia de Sri Lanka llevó a miles de jóvenes a ocupar edificios gubernamentales en Colombo. El movimiento “Aragalaya” (lucha, en cingalés), organizado principalmente a través de redes sociales por menores de 30 años, logró la renuncia del presidente Gotabaya Rajapaksa. Siendo la primera vez que una protesta juvenil derrocaba a un gobierno en el sur de Asia.
¿A qué se deben las protestas?
La Generación Z es la generación con mayor nivel educativo de la historia, pero a su vez la primera en décadas que vivirá peor que sus padres.
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),en América Latina aproximadamente el 60% de los jóvenes de entre 15 y 24 años que tienen un empleo lo hacen en la economía informal, sin prestaciones ni seguro social. Además, la tasa de desempleo juvenil en la región es tres veces mayor que la de los adultos.
Esta disparidad se refleja, a su vez, en el colapso de los sistemas de pensiones. La caída de las tasas de natalidad, de 28 nacimientos por cada mil habitantes en 1980, a aproximadamente 16 en 2023, ha reducido el número de personas que puedan aportar a los fondos pensionarios .
Países como Japón, enfrentan una crisis mayor, teniendo 6 nacimientos por cada mil habitantes.
“Un sistema que no los ha dejado y que no les va a dejar ninguna oportunidad porque se ha volteado la pirámide demográfica”, explica Estefania Veloz. “No van a tener acceso a ninguna de las oportunidades que tuvieron otras generaciones”.
El auge de las redes sociales
Según Fraser Sugden, profesor de la Universidad de Birmingham, el acceso permanente a internet y redes sociales ha convertido a la Generación Z en la primera generación verdaderamente conectada a la información global en tiempo real.
Con la llegada de las redes sociales, la exposición de videos sobre represión policial, documentos filtrados sobre malversación de fondos y testimonios de ciudadanos que viven injusticias estructurales, tienen un alcance mayor que provoca una indignación colectiva inmediata.
Estas plataformas también permiten la adopción de símbolos culturales compartidos, como el de la bandera pirata de One Piece, que ha aparecido en numerosas protestas alrededor del mundo.
Sin embargo, Vision of Humanity advierte sobre el riesgo: ““Como resultado, las protestas que comienzan con reivindicaciones legítimas, pero que dependen en gran medida de los algoritmos de las redes para amplificar la ira y desencadenar enfrentamientos con las autoridades pueden degenerar en turbas violentas””. https://www.eluniversal.com.mx/mundo/el-grito-mundial-de-protesta-de-la-generacion-z-que-hace-eco-en-redes-sociales
One Piece en las protestas
One Piece, creado en 1997 por el artista japonés Eiichiro Oda que cuenta con más de 500 millones de copias en circulación, se ha convertido en un símbolo recurrente en las protestas mundiales protagonizadas por la Generación Z.
La historia sigue al protagonista Monkey D. Luffy y su tripulación en un viaje para alcanzar sus sueños y en obtener el legendario tesoro conocido como “One Piece”.
Durante esta travesía, los protagonistas desafían a un gobierno mundial corrupto, en su búsqueda de libertad absoluta.
La “Jolly Roger” bandera pirata de la tripulación, simboliza los valores del protagonista, en su búsqueda de la libertad, en un mundo sumergido en la corrupción, la desigualdad y el autoritarismo.
Su aparición como símbolo de rebeldía colectiva comenzó el 17 agosto de 2025, durante el aniversario del día de la independencia en Indonesia, cuando manifestantes desplegaron la “Jolly Roger” en las calles de Yakarta.
Los protestantes pusieron la bandera en murales, autos y sedes de gobierno para expresar su frustración y malestar social con las políticas gubernamentales y el creciente descontento con las autoridades de la nación.
El alcance de este símbolo no se limitó a Indonesia, la bandera ha aparecido en Marruecos, Madagascar, Nepal, Timor Oriental, Francia, Perú, entre otros países.
“Jolly Roger”, símbolo de la “cultura carnavalesca”

Este fenómeno responde a lo que el filósofo e historiador ruso Mijaíl Bajtin denominó “la cultura carnavalesca”.
Según Bajtín, en pueblos como los de la Edad Media, comúnmente se utilizaban símbolos y obras cargadas de ironía para transformarse en “reyes cómicos” con el fin de exponer las deficiencias que experimentaban las clases bajas de la sociedad.
En estos carnavales medievales, las personas empleaban símbolos caricaturizados y ridículos para representar a los monarcas, creando así una cultura común a través de narrativas que desafiaban al poder sin una confrontación directa.
Estos espacios suspendían temporalmente las jerarquías sociales establecidas.
En las protestas modernas, los símbolos de la cultura popular considerados “no serios” por las clases políticas, personifican lo descrito por Bajtín.
Dibujos de aparente simplicidad portan consigo narrativas complejas que conectan a los manifestantes y los hacen sentirse parte de un colectivo con perspectivas compartidas.
La narrativa ficticia trasciende hacia escenarios reales que reflejan la realidad en la que viven las personas.
Frases dichas por el protagonista como “¿Te dan los suficiente para no morir, y a eso le llamas vivir?despierten, ustedes no son más que esclavos” o “la calavera es la marca de la fe”. provocan que una caricatura conecte con personas que reconocen en ella las desigualdades que viven en la realidad.
Como escribió Mijjaíl Bajtin en su libro “La cultura popular en la edad media y el renacimiento”. “Los grandes cambios, siempre están precedidos por cierta conciencia carnavalesca que prepara el camino.”
Cronología de las protestas
A través de una búsqueda exhaustiva en diversos medios de comunicación (desglosados en la tabla), el periódico AM presenta los movimientos e incidencias sociales encontradas, en el que jóvenes pertenecientes a la generación Z fungieron de manera significativa en su desarrollo y conclusión
AAK