Nueva York.- El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) reportó que, al 1 de diciembre de 2025, un total de 330 comunicadores se encontraban tras las rejas en relación con su labor informativa. Esta cifra representa la tercera más alta desde que se iniciaron los registros en 1992 y confirma una tendencia preocupante: es el quinto año consecutivo en el que el censo de periodistas encarcelados supera los trescientos detenidos.
La organización vincula esta persistencia con el aumento del autoritarismo y la agitación política. Según el informe, tanto autocracias como democracias recurren al encarcelamiento para sofocar la disidencia y silenciar el periodismo independiente, lo que constituye un golpe directo al derecho a la libertad de expresión y a la información.
China se mantiene por tercer año consecutivo como el país con más periodistas encarcelados, con cincuenta detenciones, incluyendo siete en Hong Kong. Casos como los de Jimmy Lai y Dong Yuyu destacan el uso sistemático de cargos “contra el Estado” para perseguir informadores. Por su parte, Myanmar ascendió al segundo lugar con treinta casos, mientras que Israel ocupa el tercer sitio con veintidós periodistas palestinos en prisión, la mayoría bajo detención arbitraria en el contexto del conflicto en Gaza.
Las condiciones de reclusión son calificadas como peligrosas para la vida. El censo del CPJ documentó malos tratos en casi un tercio de los casos, y un 20 % de la lista global presenta denuncias por torturas o golpizas. Históricamente, Irán, Israel y Egipto registran la mayor frecuencia de estos abusos físicos contra los comunicadores.
Asia se consolidó como la región con más periodistas encarcelados al sumar ciento diez casos. En Europa y Asia Central se contabilizaron 96 presos, donde Rusia encabeza la zona con 27 detenciones, muchas vinculadas a la cobertura de la invasión a Ucrania. En Medio Oriente y el Norte de África, Egipto mantiene a 18 informadores bajo custodia, mientras que en África destaca Eritrea, con 16 periodistas incomunicados desde hace más de 20 años.
En América, aunque la cifra es menor con seis casos, se advierte una persecución política creciente. Venezuela reportaba tres detenidos, aunque dos fueron liberados tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026. En Guatemala, Jose Rubén Zamora continúa en detención arbitraria. Este panorama global resuena con la situación local, donde incluso en México se han alertado sobre ataques a la prensa que vulneran el ejercicio informativo.
Finalmente, el análisis revela que el 61 % de los periodistas encarcelados enfrentan cargos por delitos contra el Estado. Un dato crítico es que el 26 % ha permanecido en prisión por cinco años o más, sin recibir sentencia. Pese al entorno adverso, en 2025, se logró la liberación de 116 comunicadores, gracias al incremento del 200 % en el apoyo legal y médico brindado por organismos internacionales.
AAK