Seúl.- El mandatario de Corea del Norte, Kim Jong Un, afirmó que su país, equipado con armas nucleares, podría “destruir por completo” a Corea del Sur si su seguridad se viera amenazada, y reiteró su negativa a dialogar con Seúl, informaron este jueves medios estatales. Sin embargo, dejó abierta la puerta al diálogo con Washington al concluir un congreso del partido gobernante.
En los últimos años, Kim ha endurecido su retórica hacia Seúl y subrayado su rechazo a la diplomacia intercoreana. Expertos señalan que esto no presagia choques militares inmediatos, sino que pretende afirmar un papel regional más enérgico respaldado por su arsenal nuclear y sus vínculos con Moscú y Beijing.
La agencia oficial Korean Central News Agency informó que Kim pidió desarrollar nuevos sistemas de armas, incluidos misiles balísticos intercontinentales lanzados desde submarinos y un mayor arsenal de armas nucleares tácticas dirigidas específicamente contra Corea del Sur.
El congreso del Partido de los Trabajadores, que concluyó el miércoles en Pyongyang, es el acontecimiento político más importante de la nación y un espectáculo coreografiado que glorifica el liderazgo de Kim ante miles de delegados.
Kim cerró las reuniones con un desfile militar nocturno en la capital, compartiendo el escenario con su hija, cada vez más prominente, quien se cree se llama Kim Ju Ae y tiene aproximadamente 13 años.
Con abrigos de cuero a juego, ambos charlaron constantemente y observaron a los aviones de combate que volaban sobre la plaza Kim Il Sung, nombrada en honor al abuelo de Kim Jong Un y fundador del Estado.
Reportes de medios estatales indicaron que el desfile omitió las armas más grandes, incluidos misiles capaces de alcanzar Estados Unidos, lo que alimentó la especulación de que buscaba evitar antagonizar a Washington antes de un posible diálogo.
Manifestó que el desarrollo acelerado de su programa nuclear “consolidó de forma permanente” su estatus como Estado nuclear, y pidió a Estados Unidos abandonar sus políticas “hostiles” si desea reanudar el diálogo estancado.
El Ministerio de Unificación de Corea del Sur lamentó que el Norte siga definiendo las relaciones como hostiles y aseguró que Seúl buscará pacientemente esfuerzos para estabilizar la paz en la región.
Kim pide a Estados Unidos que abandone su “política hostil”
Kim ha expresado posturas de línea dura hacia el Sur desde 2024, tras descartar la reunificación pacífica. Analistas esperan que adopte un enfoque más mesurado hacia Washington para lograr que Estados Unidos alivie las sanciones y reconozca tácitamente a Corea del Norte como Estado nuclear.
Recientemente, Kim priorizó a Rusia enviando soldados y equipo militar para la guerra en Ucrania. No obstante, expertos dicen que busca mantener opciones abiertas ante la posibilidad de que el conflicto en Europa llegue a su fin.
Kim dijo al congreso que mantenía la “postura más dura” contra Washington, pero añadió que “no hay razón por la que no podamos llevarnos bien” si retiran la presión y sanciones. El gobierno de Kim pide que se abandonen las exigencias de desnuclearización como condición previa.
Las perspectivas de las relaciones “dependen enteramente de la actitud de Estados Unidos”, explicó Kim. “Ya sea coexistencia pacífica o confrontación permanente, estamos listos para cualquiera de las dos, y la elección no nos corresponde“.
Pyongyang ha rechazado exhortaciones de Washington y Seúl para retomar la diplomacia, la cual se descarriló en 2019 tras el fracaso de la cumbre entre Kim y el presidente Donald Trump durante su primer mandato.
Kim confirma postura de línea dura hacia Seúl
Analistas consideran que la demonización de Corea del Sur refleja la visión de Kim de que Seúl ya no es un intermediario útil, sino un obstáculo para establecer una presencia regional más fuerte.
También ha mostrado sensibilidad ante el poder blando surcoreano, impulsando campañas internas para bloquear la influencia de la cultura y el idioma de su vecino, mientras refuerza el control autoritario de su familia.
En el congreso, Kim se burló de los llamados del presidente surcoreano Lee Jae Myung al acercamiento, calificándolos de engaño. Dijo que no hay “absolutamente nada que discutir” con un Estado enemigo y excluyó la noción de una nación compartida.
La única manera en que la República de Corea puede vivir con seguridad es abandonar todos los vínculos con nosotros y abstenerse de provocarnos”, sentenció el líder norcoreano durante su discurso.
En busca de armas más avanzadas
En años recientes, el país ha probado misiles de combustible sólido y armas hipersónicas. En este congreso, Kim fijó objetivos para los próximos cinco años, incluyendo drones con inteligencia artificial y el fortalecimiento de la frontera.
AAK