Nepal.- La mayoría llegaba sin nada excepto las prendas que vestían.
Mientras las labores de rescate en comunidades sepultadas por las catastróficas inundaciones repentinas a lo largo de la frontera entre Nepal y China entraban el sábado en su cuarto día, las autoridades continuaban encontrando sobrevivientes y llevándolos a zonas seguras.
En los centros de ayuda, quienes llegan se cruzan con las familias que esperan ansiosas noticias de sus seres queridos, mientras la cifra de muertos y el número de personas en paradero desconocido sigue aumentando.
La tragedia de Nepal en fotos
Después de que las autoridades nepalíes actualizaran sus cifras el sábado, el saldo conjunto en Nepal y Tíbet ascendía a 676 muertos y casi 3 .000 desaparecidos. Del total, funcionarios chinos han reportado siete decesos y más de 550 desaparecidos.
En Nuwakot, uno de los distritos nepalíes devastados por las inundaciones, los helicópteros reanudaron las operaciones antes del mediodía del sábado después de que el mal tiempo obstaculizara temporalmente las operaciones de rescate aéreo durante la mañana.
Algunos estaban cargados con cajas y bolsas de ayuda, con ropa, fideos instantáneos, galletas saladas y arroz. Otros regresaban de las zonas afectadas llevando sobrevivientes.
A un hombre mayor lo ayudaron a bajar con cuidado de un helicóptero, mientras un soldado cargaba a una mujer mayor a la espalda hasta una carpa médica. Allí, los doctores le revisaron la presión arterial, la respiración y el ritmo cardíaco, así como los dientes y las encías.
Alrededor de una docena de personas bajó de otro helicóptero. Soldados llevaban en brazos a varios bebés que también habían sido desalojados.
Los evacuados procedían de la comunidad cercana de Trishuli.
Aldeanos regresan a unos hogares devastados
Mientras la gente seguía abandonando Trishuli, algunos residentes volvían para ver qué se podía salvar de sus diezmados hogares.
Un niño salió del pueblo con las sandalias embarradas que había dejado en casa. Shoba Shretha regresó para buscar a su perra, Sweetie, a quien tuvo que dejar atrás cuando llegó la crecida; se sentó en el suelo para acariciarla y darle agua de una botella.
En un momento dado, los coordinadores de las labores de ayuda hicieron salir a vecinos, reporteros y voluntarios de la entrada a Trishuli, mientras la maquinaria pesada ingresaba a la localidad anegada para comenzar a excavar.
Familiares empiezan a perder la esperanza
En Katmandú, la capital de Nepal, familiares y amigos se congregaron a primera hora de la mañana en el exterior del principal hospital gubernamental, buscando desesperadamente noticias de sus seres queridos todavía desaparecidos.
Muchos iban de un lado a otro entre el mostrador de ayuda y el tablero de avisos del centro, aferrándose a fotografías y revisando listas de pacientes heridos con la esperanza de encontrarlos.
Dil Maya Lama lloraba junto al mostrador de ayuda del hospital, buscando cualquier información sobre su hermano desaparecido de 26 años, conductor de una empresa hidroeléctrica en Rasuwa. Había viajado desde Ramechhap, a unos 130 kilómetros (80 millas) de distancia.
“Vine aquí con la esperanza de poder encontrarlo”, señaló. “No hay información sobre él”.
Nelza Moktan buscaba ansiosamente información sobre su primo desaparecido, que también trabajaba como conductor en Rasuwa.
“Me siento desesperada. Ya han pasado cuatro días”, manifestó.
Las familias cubrieron las paredes del hospital con carteles que mostraban a familiares desaparecidos, exhibiendo fotografías y números de contacto en un desesperado intento de conseguir alguna pista que pudiera llevarlos de vuelta a casa.
Cerca de allí, las autoridades colgaron fotografías de cuerpos no identificados con la esperanza de que pudieran ser reconocidos por parientes o amigos.
Gajendra Rawat, un funcionario de seguridad en el mostrador de ayuda del hospital, dijo que, hasta el momento, las familias habían registrado a unos 1.600 desaparecidos desde el desastre. “La gente está viniendo de todas partes de Nepal”, afirmó.
Familias buscan cualquier pista en listas de papel
En Nuwakot, personal militar pegó con cinta a una pared hojas de papel con listas de decenas de personas desaparecidas en un centro de ayuda, lo que llevó a las familias a agolparse alrededor.
Algunos revisaban los listados de desaparecidos y muertos, tomaban fotos y se secaban las lágrimas mientras buscaban entre los nombres.
Rajesh Kumar Ram, que está tratando de dar con su hijo, buscaba desesperadamente su nombre en un listado.
“Tengo esperanza, por si acaso mi hijo está en algún lugar”, dijo llorando, “Tal vez lo encuentren atrapado en algún sitio. Sólo estoy esperando ese momento”.
En el exterior, la gente caminaba por las calles cubiertas de lodo, entre señales del desastre. En una calle, un camión estaba atascado en el fango con la caja suspendida en el aire.
A medida que avanzaba el día, más personas acudían al cuartel del ejército con la esperanza de reencontrarse con sus seres queridos desaparecidos o de obtener información sobre su paradero.
Priti Kharel estaba de pie en el exterior del cuartel con un cartel con una foto de su hermano, Milan Kharel, que trabaja como geólogo de ingeniería en Doosan Enerbility. Su familia no sabe nada de él desde las inundaciones.
“Ya han pasado cuatro días”, manifestó Kharel, que cree que su hermano podría ser uno de los atrapados dentro del túnel de una obra hidroeléctrica, de donde las autoridades han rescatado a algunas personas con vida. Apuntó que amigos que estaban en la zona le contaron a la familia que Milan podría seguir allí.
“Queremos que el gobierno lo rescate lo antes posible”, añadió.
Rescatistas tratan de encontrar sobrevivientes en las zonas afectadas
Las labores de búsqueda y rescate continuaron en varios puntos de Nepal y del Tíbet chino, incluidos el Proyecto Hidroeléctrico Upper Trishuli-1 en el distrito nepalí de Rasuwa y el cruce fronterizo de Gyirong, gravemente dañado, del lado chino.
El portavoz del ejército de Nepal, el general de brigada Raja Ram Basnet, apuntó que las labores de rescate continuarían en la obra hidroeléctrica, donde las autoridades creen que más de 100 personas están atrapadas en un túnel lleno de lodo espeso.
Basnet explicó que los rescatistas habían utilizado canastas y cuerdas para llegar a algunas personas, pero la operación seguía siendo difícil debido a los 1,2 a 1,5 metros (4 a 5 pies) de lodo y al número limitado de lugares donde los helicópteros podían aterrizar.
Dijo también que los equipos de rescate se vieron obligados a reubicarse temporalmente luego de que las autoridades emitieron advertencias sobre posibles nuevas inundaciones.
Los rescatistas se han mantenido en máxima alerta, ante la posibilidad de más inundaciones provenientes de un nuevo lago que se formó en lo alto de las montañas del Himalaya tras las inundaciones iniciales del miércoles. Expertos advirtieron que el lago, creado después del colapso de un glaciar que desencadenó las inundaciones, estaba empezando a desbordarse.
Datos de monitoreo del Ministerio de Recursos Hídricos de China mostraron a última hora del viernes que el lago había disminuido de tamaño. El nivel del agua bajó 10 metros (32 pies) desde el punto más alto registrado el jueves por la mañana, informó la televisora estatal china CCTV.
Se podía ver a camiones de ayuda viajando desde Katmandú, la capital de Nepal, hacia las zonas afectadas.
La búsqueda continúa en el devastado cruce fronterizo China-Nepal
La emisora mostró el sábado imágenes de rescatistas llegando al Puerto de Gyirong, el cruce fronterizo con Nepal que resultó duramente golpeado. Algunos llegaron a pie y en balsas. A otros los bajaron desde drones enviados a la zona. “¿Alguien, alguien?”, gritaban los rescatistas.
No se sabía de momento cuántas personas estaban en el edificio del puesto de control fronterizo cuando las inundaciones azotaron.
El sábado, la agencia de desastres de Nepal informó que la cifra de muertos había subido a 669 , con 2.426 personas desaparecidas en el país. Hasta ahora, más de 3.700 personas han sido rescatadas en Nepal.
Del lado chino, la cifra de muertos subió a siete el viernes, mientras los medios estatales mostraban evacuaciones de aldeas y las gestiones de los líderes para dirigir la respuesta de ayuda. Los medios estatales chinos informaron que 554 personas estaban desaparecidas del lado chino. Cientos de los desaparecidos son extranjeros que estaban en la zona para trabajar, hacer senderismo o realizar una peregrinación a un pico sagrado.
Montañas empinadas y desfiladeros estrechos dificultan el rescate
En una conferencia de prensa el sábado, el ministro de Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, indicó que las autoridades han movilizado todos los recursos disponibles, con el apoyo de la ayuda internacional, para el operativo de búsqueda, rescate, ayuda y recuperación, centrándose especialmente en quienes siguen desaparecidos.
“Esta es, actualmente, nuestra prioridad nacional”, dijo a reporteros .
Las labores de rescate son difíciles debido a las empinadas y altas montañas y a los estrechos desfiladeros que salpican la geografía de la región afectada.
Según Khanal, el gobierno ha solicitado apoyo especializado a sus vecinos en materia de rescates en túneles, tecnología de detección de sobrevivientes, análisis forense y de ADN rápidos, así como refrigeradores para morgues.
Un equipo indio de reconocimiento de rescates en túneles de 11 miembros está ya sobre el terreno, mientras se espera la llegada en breve de una unidad similar de China, añadió.
El ministro declaró que Nepal ha recibido más de 57 toneladas de ayuda humanitaria de India, con envíos adicionales llegando desde China, Japón y Australia, entre otros países. Se solicitará más apoyo a medida que se sigan evaluando las necesidades, dijo el ministro.
A pesar de los graves daños causados por las inundaciones repentinas en cuatro distritos, el resto del país permanece abierto y es totalmente accesible para los visitantes, agregó Khanal.
“Damos la bienvenida a los extranjeros dispuestos a visitar Nepal”, manifestó.
JRL




