Ciudad de México.- Por presuntamente recibir atención tardía, 15 médicos residentes del Hospital General de México se encuentran en terapia intensiva por complicaciones de salmonelosis ante el brote de salmonela en la institución, alertó personal de salud.
“Hay varios, como unos 15, en terapia intensiva. Obviamente, como dejaron pasar tiempo, pues se fueron complicando y hay residentes que ya están en terapia intensiva y una de ellas, la más grave, está embarazada.
“Como no se atendieron a tiempo, pues están haciendo problemas de insuficiencia renal y otros problemas de shock hipovolémico, porque no se atendieron en tiempo”, alertó.
El 31 de agosto, los médicos comenzaron a presentar los síntomas, indicó la fuente, pero las autoridades no les hicieron caso.
Tras el brote de salmonela, “así, con los síntomas, estaban trabajando porque, pues, la verdad, muchos tienen guardias ABC, entonces así se quedaron a trabajar. Cuando empezaron a ver que eran más los que estaban enfermos del estómago, con vómito, diarrea, náuseas y fiebre, algunos los mandaron a su casa”, contó.
Para el 1 de septiembre, agregó, cuando un número mayor de médicos empezó a presentar síntomas, se creó un área específica para atenderlos.
“No es precisamente la más adecuada, si de por sí el servicio de salud está saturado”, agregó.
Explicó que se adecuó un albergue que anteriormente era para los familiares.
“Cuando vino la pandemia, esa área la cerraron. Entonces, en esa área hay literas. Ahora, esa área la prepararon para poner a esos médicos porque definitivamente el área de urgencias está saturada”, dijo.
Indicó que en el Hospital hay dos comedores, uno para el personal de salud y trabajadores y otro para los médicos residentes, el cual está subrogado. Se presume, dijo, que el consumo de huevo originó la infección.
Otro médico consultado, quien pidió el anonimato, dijo en entrevista que desde hace tres meses había decidido dejar de consumir alimentos en el comedor.
Explicó que sabía que, de los 40 compañeros que tuvieron que ser hospitalizados, uno de ellos tuvo una arritmia provocada por un nivel muy bajo de potasio, que se derivó de una diarrea profusa.
“Yo no como (en el comedor) desde hace tres meses por lo mismo, porque luego hay algunos problemas estomacales o no está buena la comida y yo prefiero evitarlo. Por eso yo no estoy enfermo actualmente y sigo mi rutina diaria”, contó el especialista en endocrinología.
El joven dijo que era necesario que las autoridades del hospital comunicaran a todos allí “qué es lo que en realidad está sucediendo y por qué sucedió y que haya una investigación y que nos digan cómo van a resolver este problema”.
Según dijo, diariamente entre mil y dos mil residentes acuden al hospital y “una cantidad muy grande” habitualmente consume sus alimentos en el comedor, ya sea desayuno, comida o cena.
RAA