Entre 5 y 8 mil empleos directos e indirectos se perderían en la industria taurina si se prohíbe la fiesta brava en Guanajuato, aseguró el ganadero de toros bravos guanajuatense Ricardo Gordoa Peña en la mesa de trabajo con la Comisión de Medio Ambiente del Congreso local.
Precisó que hay 42 ganaderías de toros bravos en el estado que emplean a 2 mil personas directamente las cuales se verían afectadas por la prohibición.
“En el estado de Guanajuato se pueden ir al traste entre 5 a 8 mil empleos, porque en el caso mío me prohíben ya no soy ganadero, vendo mi ganado y 30 familias dejan de ganar de la ganadería, yo me dedico a la ganadería.
“Yo pienso que está bien que quieren que el animal no sufra, pero el animal no sufre, es una raza que está creada para pelear”, aseveró el ganadero.
En la mesa de trabajo estuvo también el matador Diego Silveti, hijo del finado matador David Silveti, a invitación de la fracción del Partido Verde Ecologista a fin de que expusiera su experiencia y perspectiva sobre la tauromaquia y la propuesta de reforma que prohibiría las corridas en Guanajuato.
El torero de 28 años calificó las corridas de toros como “el arte de artes” dado que existen piezas artísticas de creadores como Goya o Picasso inspiradas en la fiesta brava.
“El toreo a lo largo de la historia ha inspirado a los mejores artistas de talla mundial, en la pintura, Goya, Picasso, Velázquez, (…) no cualquier profesión es capaz de transmitir estas emociones a otros artistas (…) yo como torero amo a ese animal”, afirmó.
En lo personal 11 trabajadores dependen de él: manager, mozo de espadas, un ayudante del mozo de espadas, tres banderilleros, cinco ayudantes, una jefatura de prensa con tres personas, una secretaria y un jefe de la secretaria.
El diputado del PVEM, Jorge Arena Elizondo, cuestionó al matador si estaría dispuesto a seguir siendo torero si las corridas fueran sin tortura sangre y muerte, a lo que el matador rotundamente dijo que ‘no’, puesto que el toro bravo merece una muerte digna e insistió en que Dios lo creó con esta finalidad al grado que sin la fiesta el toro estaría extinto.
Silveti pidió respeto y tolerancia para los taurófilos pues calificó la tauromaquia como una fuente de ingresos, ecológica, cultural, histórica y de tradición para el estado.
La reunión entre los diputados y los especialistas en la tauromaquia, se dio en el ánimo de conocer más sobre el tema y el impacto que tendría la prohibición en Guanajuato. A esta también asistieron Manuel Rubio Córdoba, presidente del Centro Taurino de León y José Luis Quesada, restaurantero aficionado a la tauromaquia y de familia ganadera .
La próxima mesa de trabajo de la comisión incluirá a un grupo de biólogos y de psicólogos para abordar el tema.
En un esquema proporcionado por los expertos en tauromaquia a los diputados se enlistó los sectores que se verían afectados con la prohibición, como: ganadero, herraderos y tientas, autoridad, veterinario, potreros, rastros, pasturas agrícolas, caporales y vaqueros, apoderados, entre otras.