En Irapuato, el Cerro del XX, el Cerro de Arandas, Xichú y algunos poblados de Guanajuato tienen fuerte presencia de aves que están amenazadas o en peligro de extinción, por la venta ilegal de algunos pajareros.
Se suman a este problema, la contaminación del aire, de las aguas, la venta ilegal y al crecimiento de la urbanización, gran cantidad de aves típicas de México están en peligro de extinción, debido a la inconsciencia del ser humano.
Efrén Martín Hernández Navarro, biólogo y asistente académico del área de Biología del Instituto Tecnológico Superior de Irapuato (ITESI), informó que en el País existen mil 282 especies de aves, siendo las endémicas o típicas, un aproximado de 125 especies.
Como primera ocasión, el área de Biología del Instituto realizó talleres y conferencias sobre la importancia de conservar estas especies de aves, como son el águila dorada, el pájaro carpintero, el mulato que es una especie de hurraco, el cenzontle y el cardenal para conmemorar el Día Internacional de las Aves.
“Se trata de que la gente sea sensible (…) en México los únicos grupos preocupados son Pronatura y un grupo que se llama el Museo de las Aves en Durango, ellos también están recabando fondos o tratan de conseguir apoyos o donadores para la causa”, informó.
El Día Internacional de las Aves se festeja en el mundo desde 1922, nacida la idea de un grupo de personas que se empezaron a interesar en estos animales, debido a la importancia de su existencia para el control de plagas de animales como los roedores e insectos, comidas favoritas de los emplumados.
“Estamos haciendo un convenio con la PAOT (Procuraduría Ambiental y Ordenamiento Territorial), tenemos una estación biológica y dentro del trabajo que se realiza, estamos iniciando con el área de divulgación científica y educación ambiental, yo tengo varios años registrando aves para ubicar la presencia de ellas aquí, no sabemos qué tenemos en Irapuato, lo que quiero remarcar son las aves endémicas de México, Guanajuato y el Bajío”, lamentó.
El trabajo de conservación debe realizarse tanto por parte de los gobiernos como por trabajo de la sociedad, en la que entran los investigadores y protectores de estos animales, para poder cuidar estas especies y que el medio ambiente no sufra un desequilibrio.