Ayer, la comunidad parroquial del Refugio celebró de manera especial la fiesta litúrgica que conmemora la advocación mariana de Nuestra Señora del Refugio, intercesora de los pecadores ante Dios.
Considerando que para los fieles católicos ésta no es una fecha cualquiera, se realizó una fiesta en grande con misas, cohetes y actividades diversas, para honrar a la Santísima Virgen.
Dentro del programa de la fiesta en punto de las 6:30 de la mañana, los devotos de la Virgen le cantaron las mañanitas, asimismo, los feligreses pudieron participar de la celebración eucarística al mediodía, donde el párroco José Luís León Díaz exhortó a los presentes a demostrar su amor y devoción a la Virgen, estando dispuestos a vivir la vocación que Dios les encomienda, diciendo sí cada día y en todo momento: “Aprovechemos el encuentro con la Virgen para que nos lleve a un verdadero encuentro con Jesucristo”.
Destacó que: “hagámoslo con una devoción auténtica y verdadera, demostremos nuestro amor haciendo lo que ella nos dice, ella es nuestro ejemplo, acudamos a los sacramentos, alimentándonos de la palabra, el cuerpo y la sangre de Cristo para encontrar el sentido de la vida”.
Dijo además el sacerdote que: “ser devoto de la Virgen implica perdonar, ya que ella intercede por los pecadores, estamos rodeados de gracias y maravillas y en ocasiones seguimos con el corazón empedernido, seco, sin ilusiones, contagiando a los demás, digámosle siempre sí a Dios, como la Virgen lo hizo, desde la anunciación hasta el pie de la cruz, donde le entregaron a su hijo muerto, ella no dijo sólo en ocasiones que sí, fue siempre, por lo cual la Nuestra Madre del Refugio es ejemplo y testimonio para cada uno de nosotros”.
Posterior a la celebración eucarística se llevó a cabo la comida a las 2 de la tarde y como un acto de fe y tradición, luego la procesión por la tarde, con la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario, quien en su recorrido anual estuvo presente visitando la parroquia, además de la imagen de la Virgen del Refugio.