El ancla de esta isla es el MoMa PS1 y los pretextos para llegar a ella los dan las opciones de esparcimiento, por cierto, poco publicitadas.
Esta isla llama a pasar un relajado fin de semana, al sábado de pesca, al brunch dominguero, al paseo con el perro en el parque o a no hacer nada, y simplemente dejarse refrescar por la brisa local.
Desde Manhattan, justo en la calle 42, se avista el par de plataformas abandonadas que fungía como desembarcadero para buques cargueros y que presume el nombre de esta población, que pertenece al estado de Nueva York: Long Island, que además, es la isla más poblada, y quizás, la más multicultural de Estados Unidos de acuerdo con la página www.nyctourism.com.
Estas plataformas son emblemáticas y le recuerdan a los historiadores que fueron testigos de la época en que la zona era totalmente industrial.
A unos pasos se encuentra el espectacular de neón de Pepsi Co., el único recuerdo de la que fue la famosa fábrica refresquera que mudó sus instalaciones a Nueva Jersey, y que le hizo compañía a Rolls Royce y Silver Cup, en los ochenta. Hoy es elemento fundamental de la vista citadina, a tan sólo unos pasos del Gantry Plaza State Park, uno de los parques más frecuentados del área.
La paleta de colores y la oferta de entretenimiento de la isla es tan diversa como su población, mayoritariamente formada por inmigrantes europeos, japoneses y árabes, quienes a través de sus negocios y restaurantes le dan colorido al día a día.
Los parques, costas, bares y museos son otra historia. Aquí, nunca nada es igual ni monótono.
No faltan las rubias que pasan con sus breves tops, sudorosas, corriendo; o los bien formados galanes que sin camisa hacen ejercicio en alguno de los parques.
Hay niños saboreándose un helado, papás con bebés en brazos, jóvenes con alguna golosina en mano. El calorcito de los últimos días de Verano provoca arreciar el paso.
Áreas verdes que en el cercano Otoño se tornarán cafés y zonas calurosas que en Invierno son azotadas por el frío, hoy por hoy son idóneas para tomarse una bebida clásica y darse una escapada de la rutina.
Si algo resalta en toda esta comarca es que es amigable con las mascotas, especialmente con los perros, y tanto en el Gantry Plaza State Park como en el Camp Hero State Park y el Gardiner County Park, otros parques consentidos de la población, está permitido que anden a sus anchas con la condición legal de que su desplazamiento no supere un radio de seis metros.
En Village of Ocean Beach, más al sureste de la isla, las mascotas gozan de más libertad entre Otoño y Primavera, aunque siempre vigilados por sus dueños, mientras que Hecksher State Park y Shadmoor State Park (más al Sur todavía), la vigilancia es obligada en las zonas designadas para estos animalitos.
“El Ai” -por su pronunciación en inglés-, “LI” -como le dicen los que aquí viven-, pertenece al estado de Nueva York y aunque lo conforman cuatro condados: Queens, Brooklyn, Nassau y Suffolk, la gente suele referirse sólo a estos dos últimos, cuando de la isla se trata.
Fue llamada originalmente Paumanauke, por los primeros nativos estadounidenses, que significa “tributo al mar”.
No es raro ver yates, lanchas y barcos, en distintos tamaños y modelos, que fueron bautizados como “Blue King”, “The Harlocks”, “Louis V”, “The Big Shark” y “Life Commando”; nombres reales o de alto linaje local, que dejan ver el orgullo que sienten sus dueños.
Ocasionalmente pasan los aficionados a la pesca con sus trofeos, con su botín del día, dejando escapar de la parte trasera de su camioneta ya sea el olor a atún, tiburón y robalo, en Verano; o a pez azul, lenguado o verdel español, en Otoño.
Unos ratos a pie, otros en Metro y -ya con el cansancio a cuestas-, a bordo de un taxi; el visitante halla varias opciones para trasladarse por el área.
Cuando llega la hora de buscar sosiego, una buena opción es tomar un copa de merlot en alguno de los viñedos que han adquirido nombre en la región. Cuenta de ello dan Pellegrini, Shinn o Estate Vineyards, este último ofrece, durante sábados y domingos, espacios para celebrar bautizos, bodas y hasta reuniones cumpleañeras con amigos.
Indispensable es comer en Koening’s Restaurant, votado por los habitantes como uno de sus principales orgullos en la revista online, long-island.newsday.com. Aquí, lo mismo se sirve una variedad de carnes que creaciones de sushi y platillos con alimentos extraídos del mar local.
Basta pasar un día en Long Island para descubrir sus bondades, que comienzan con la salpicada visual del MoMa PS1 y, concluyen con un el bullicio apaciguado de los lugareños, quienes beben cerveza en algún pub o caminan descalzos por alguna de las playas admirando el atardecer.

Toma nota

Aquí, algunos detalles que no debes perderte en tu paso por este destino:

-La gran temporada de pesca de Otoño, en Long Island, es de finales de septiembre a principios de diciembre. Justo cuando los peces comienzan a migrar por el Invierno.
-Los charters de Montauk, al oriente de la isla, ofrecen salidas para pescar u organizar reuniones familiares o de amigos, a bordo de un bote.
-No hay cargo para pesca recreativa en la zona marina. Sin embargo, hay que solicitar permiso en los muelles, en las cabinas oficiales o bien, por internet.
-Aunque la mayoría de los restaurantes siempre tienen espacios disponibles, es recomendable hablar para solicitar reservación o considerar tiempo de espera.
-El MoMA PS1 organiza festivales de Verano en la explanada y durante la Primavera ofrece talleres de introducción al arte. La exposición de Mike Kelley será del 13 de octubre al 2 de febrero.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *