Porque el tiempo transcurre igual a ras de suelo que en el cielo o en el mar, la firma italiana Terra Cielo Mare, que recién llega a México, dedica sus guardatiempos a estos tres elementos, les rinde tributo con piezas excepcionales que además tienen una historia que contar.
Y dentro de la colección Terra de TCM encontramos los modelos Ascari Monza y Ascari Indy, que representan un homenaje a la más grande leyenda italiana del automovilismo: Alberto Ascari, un temerario, veloz y talentoso piloto, ganador de 13 Grandes Premios y de 2 campeonatos mundiales de Fórmula Uno.
Ascari ganó el Gran Premio de Italia al mando de un Ferrari en la vertiginosa pista de Monza en 1952, victoria que le significó su primer título mundial. TCM quiso celebrar ese gran triunfo con su cronógrafo Ascari Monza, con mecanismo automático suizo (ETA-Valjoux), caja de acero de 44 milímetros de diámetro, escala taquimétrica, pulsadores en forma de los pedales de un auto de carreras y con el diagrama del circuito de Monza grabado en el fondo de la caja.
La carátula es negra con la escala taquimétrica en rojo, la correa es de piel genuina en color negro con costuras rojas que resaltan su carácter deportivo. El cristal es de zafiro resistente a las rayaduras. Es una edición limitada 1952 piezas, por el año en el que Ascari ganó su primer campeonato mundial.
El Ascari Indy conmemora la participación del piloto milanés en las famosas 500 Millas de Indianápolis, también en 1952, la primera incursión de Ferrari en la mítica carrera americana.
Como Ferrari sabía que no era una empresa fácil participar en las 500 Millas de Indy, el auto de Ascari corrió de incógnito con el emblema del cavallino rampante tapado con pintura blanca. Ascari calificó en el lugar 19 al no tener la velocidad para competir con los más veloces, pero en la carrera logró a base de talento escalar a la octava posición, hasta que en la vuelta 41 una falla mecánica lo retiró de la competencia.
Detalles puntuales de esta historia le dan valor al Ascari Indy, cronógrafo de movimiento automático suizo (ETA-Valjoux) con caja de acero de 44 milímetros. La esfera en color negro resalta el 12, ya que fue el número con el que corrió Ascari esa carrera, y a las 6 en punto está un escudo pintado en blanco, como el del cavallino rampante oculto en aquél Ferrari.
En el fondo de la caja, atornillado con tornillos azules de titanio, se puede ver el grabado de la pista de Indianápolis y una pequeña ventana que deja ver el rotor que con su movimiento da vida al mecanismo. La correa es de piel negra y los pulsadores también están inspirados en los pedales de un auto de carrera.
am