Tras su liberación, Ernesto de la Torre Carbajal dijo que presentará una demanda por daños y perjuicios contra la aerolínea LAN.
Su queja es el descontrol en la seguridad del equipaje, por el cual le “sembraran” 24.6 kilos de cocaína, en un vuelo de Buenos Aires, el domingo pasado.
Además, el contador manifestó su molestia por el robo de la maleta de su novia, con quien viajó a Argentina, mismo que reportó a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Señaló que la línea aérea no sólo no le ha dado noticia alguna, sino que ha mostrado desinterés.
“Ahorita estamos viendo mi caso, posteriormente tenemos que ver el caso de la maleta de mi novia, no aparece, LAN no me ha dicho nada, no me han dado la maleta, no me han dicho el estatus, no me han preguntado qué llevaba allí, no me han dicho absolutamente nada.
“La verdad es que sí (pienso demandar), ahorita quiero acabar con mi proceso, platicar con los abogados para ver la viabilidad, pero sí, por supuesto, porque mi familia gastó dinero, que es mucho y por hacer nada, la vida no es de a gratis, y menos si la aerolínea no ha tenido ningún contacto conmigo”, dijo.
De la Torre además manifestó su malestar por el hecho de que LAN no acudiera el lunes a la PGR para decodificar los códigos de barras de las etiquetas de las maletas, ya que esta diligencia hubiese acelerado su liberación, la cual ocurrió finalmente hasta la media noche de ese día.
“Pudieron apresurar que yo saliera, pero todavía cuando me fui no había llegado LAN; en los códigos hay más especificaciones, el peso ya los teníamos, los códigos se pueden descifrar, pero la aerolínea no se presentaba, está requerida por la autoridad, en algún momento se tiene que presentar.
“Ayer (lunes), que yo sepa no se presentó, yo salí después de las 11:00 de la noche y no había nadie”, dijo el joven, quien quedó libre después de que se acreditara que el peso de sus maletas no correspondía con el del veliz con droga y por videos que llegaron del Aeropuerto de Ezeiza, donde se muestra que no documentó la maleta sospechosa.
Pasado el trago amargo, De la Torre confió en que su experiencia sea un parteaguas y tenga como consecuencia una verdadera protección de los viajeros, e incluso sugirió que los equipajes tengan un certificado con información mucho más detallada sobre el tipo de objetos que se transportan.