Cada dos meses, María del Consuelo recibe 1,850 pesos de subsidio del programa Oportunidades, el cual le sirve para completar el gasto y pagar el servicio de televisión por cable.
Madre de 4 niños, menciona que el ingreso principal de su hogar lo aporta su marido, quien cada semana gana mil 200 pesos como pespuntador.
El subsidio que desde hace un año recibe a través de Oportunidades es un complemento, con el que puede pagar -entre otros servicios- la conexión de VeTV de Sky, que le cuesta 169 pesos.
Su casa de ladrillo, dos recámaras, sala-comedor y cocina, dista mucho de ser una vivienda en pobreza extrema.
A un costado hay otra casa que también está en el padrón de Oportunidades, aunque a simple vista sus ocupantes tampoco están en condición de miseria, pues tienen jardín y hasta una gran sala de televisión que se aprecia desde la puerta principal.
En contraste, frente a ambas viviendas, sobre la calle Loma Alta en Lomas de Medina, reside la señora Margarita Barrios, quien no recibe el subsidio, a pesar de que en su casa de cartón y palos residen siete personas, entre ellas dos adultos mayores.
Un problema común
En una investigación que AM realizó en cinco colonias populares de León, se detectó que es frecuente el desvío del subsidio de Oportunidades a familias que no requieren ayuda urgente.
Oportunidades es un programa coordinado por tres secretarías del Gobierno federal (Sedesol, SSA y SEP) para auxiliar a familias en pobreza extrema.
Sin embargo, en el recorrido realizado por AM se encontraron múltiples casos de familias que obtienen el subsidio pese a residir en casas de dos pisos, con buenos acabados o con servicio de televisión satelital.
Es el caso de Juanita y Kata, vocales de Oportunidades en Lomas de Medina, quienes residen en casas con Sky y acabados de roca, una de ellas de dos pisos y con cochera para dos autos.
Sus viviendas de colores vivos contrastan con las casuchas de alrededor.
Los excluyen
Romana Martínez tiene 77 años y es la administradora de su casa, en la que viven su esposo de 82 años y su hermana de 86. Ninguno de ellos trabaja, por lo que se atienen al dinero que uno de sus hijos les aporta (400 pesos semanales, “si bien le va”).
Desde hace dos años se apuntó en Oportunidades, pero nunca recibió nada. Ni un peso.
En su pequeño hogar cuenta con un cuarto de 4 por 7 metros, el cual sirve de habitación, cocina y sala a la vez. Tiene otro pequeño cuarto de 2 por 3 metros, que resguarda una cama más, y un baño apenas cercado con tablas de madera.
Con su raquítico ingreso no pueden darse el lujo de comprar carne para comer. “Me compro mis frijolitos, las tortillas, y jabón, pues lo que más necesito”.
El terreno en el que se estableció ni siquiera es de ella: uno de sus nietos se lo prestó.
Al igual que Romana, decenas de familias en pobreza extrema jamás han recibido el subsidio.
Flor Rodríguez, de 32 años, se ha apuntado en cuatro ocasiones con los promotores de Oportunidades, para poder sacar adelante a sus siete hijos, pero siempre le han negado el subsidio.
La misma mala suerte ha tenido Guadalupe Ortiz, quien construyó su casa con láminas de acrílico, fierros y maderas.
Instalada en un terreno por el que paga 250 pesos semanales, tiene cuatro hijos qué alimentar. “Primero mis hijos, ya si sobra pues sí como”.
Cobran cuota
Las familias más pobres deben aportar una cuota para inscribirse en Oportunidades.
“No olvides tu cooperación”, se lee en letreros en los que se convoca a las juntas de información.
En la zona de Medina la cuota individual en cada junta es de 15 pesos, que deben aportar los 300 beneficiarios.
“(Dicen) que es para darles de comer a las que vienen a darnos el apoyo”, dijo Carmen Martínez, beneficiaria.
“Hay ocasiones que nos dicen: es que si a ustedes le interesa saber lo que uno trae de allá de lo de Oportunidades, tienen que cooperar”, añadió Petra Calvillo, otra beneficiaria.
Reconocen fallas
La delegada de la Secretaría de Desarrollo Social, Claudia Navarrete, reconoció fallas en el programa Oportunidades.
“No reciben el apoyo porque está mal aplicado el programa”.
Dijo que la obligación de la dependencia es revisar que las personas que reciban el apoyo sean quienes lo necesitan.
“Como Delegada estoy obligada a revisar a fondo el tema, revisar y reorientarlas”.
Se comprometió a hacer una visita personal, revisar los casos y así evitar el desvío de recursos.
“(Las fotografías) dejan en claro por qué no se mueven las cifras (de pobreza) en el estado y por qué cada vez incrementan más el número de pobres”.
Aseguró que se da seguimiento para que las familias que han salido de la condición de pobreza ya no reciban el apoyo.
Las cifras
Leoneses que reciben subsidios contra la pobreza:
48,268
Beneficiarios del programa Oportunidades
23,483
Beneficiarios del programa de ayuda alimenticia
5,392
Viejitos reciben pensión de Sedesol