Aun cuando la vasectomía es el método anticonceptivo definitivo más rápido, seguro y eficaz que existe, persisten mitos alrededor que crean desconfianza, por lo que no es tan socorrida en países en vías de desarrollo, como México.
Jorge Arratia Maqueo, urólogo, explica que la vasectomía es un método de contracepción masculina permanente o definitivo que consiste en un procedimiento quirúrgico ambulatorio de bajo riesgo.
“Se realiza el corte y ligadura de los conductos deferentes, que son las estructuras que transportan a los espermatozoides desde el testículo, en donde se forman, hasta la salida por la uretra, que es la eyaculación”, agrega.
Este procedimiento tiene una prevalencia no mayor al 2% de la población masculina en México y cerca del 13% en países desarrollados, como Estados Unidos y Canadá, y se realiza desde hace dos siglos, sin embargo, hasta en los últimos 50 años se ha vuelto más cotidiano y conocido.
Algunas dudas que existen es que si al ser reversible el hombre puede recuperar su fertilidad en cualquier momento de su vida, otra, que si afecta la sexualidad y, la principal: qué tan segura es para evitar el embarazo.
Sí es un procedimiento reversible, porque la vaso-vaso-anastomosis con que se vuelve a unir el conducto deferente, o vasectomía reversa, puede realizarse en cualquier momento. Sin embargo, el especialista enfatiza que la pareja debe entenderlo como un método permanente.
“Lo que varía son los porcentajes de éxito: entre más tiempo pase, disminuyen más los porcentajes de lograr una recanalización exitosa y un embarazo a término, los cuales también deben comprenderse como dos cosas distintas.
“Si pasan tres años después de la vasectomía tenemos una posibilidad alrededor del 98% de que la cirugía sea reversible y la recanalización exitosa, pero la probabilidad de lograr un embarazo disminuye al 90%. Son dos cosas distintas y existen otros factores a considerar como la edad de la pareja”, explica Arratia Maqueo.
Tras más de 15 años, estas probabilidades se reducen hasta el 50% para una recanalización exitosa y un 30 para lograr un embarazo.
“Aun con estas cifras, la vaso-vaso anastomosis es el método de elección, y con mayor eficacia, en caso de que la pareja ya vasectomizada quiera un nuevo embarazo”, agrega.
Pese a que la operación es reversible, si el hombre insiste sobre el tema es mejor que no se le realice, explica por su parte el también urólogo Romualdo Grimaldo Salazar, ya que eso significa que no está del todo decidido y le puede repercutir psicológicamente, además volver a reconectar los conductos es un procedimiento aún más costoso que la vasectomía.
“Implica realizar una cirugía reconstructiva, microscópica, porque es un conducto muy delgadito, con luz de un milímetro y son suturas muy finas que a simple vista no se ven. El hilo que se utiliza es muy delgadito, como un cabello, y el médico tiene que usar lentes de magnificación para poder reconectar”.
Pero quienes no están seguros de realizarse la vasectomía existen bancos de semen y, antes de someterse a la operación, pueden guardarlo, y en un futuro, si se llega a ofrecer, se pueden conservar los espermatozoides hasta 10 años.
El hombre le quita un gran peso a la mujer cuando se realiza la vasectomía, porque es un método más sencillo, seguro y las complicaciones son mínimas, comparado con cualquier otro de anticoncepción del sexo femenino.
Realizarse la vasectomía debe ser decisión de la pareja, esto es, contar con el consentimiento de quien se va a operar así como de la esposa, recomienda.
En cuanto a la escasez de candidatos a la vasectomía también está influenciada por ciertas creencias de índole sexual.
“Después de la operación, el hombre sigue eyaculando la misma cantidad de semen lo que se evita es que pase el espermatozoide que se forma en el testículo. El semen no se produce en el testículo, sino en las vesículas seminales y la próstata, y el flujo de éste hacia el exterior durante la eyaculación no se interrumpe en la vasectomía.
“Hacemos la vasectomía entre el epidídimo y las vesículas seminales, lo cual trunca el camino del espermatozoide, pero deja libre el del semen. No se toca el testículo ni el pene en este procedimiento  incluso hay estudios que muestran que la satisfacción sexual de la pareja se mantiene igual o mejora, principalmente porque se quita la ansiedad de tener un embarazo no deseado”, explica Arratia Maqueo.
Esta operación tiene 20 veces menos probabilidades de complicaciones que la ligación tubárica (el procedimiento realizado en la mujer con este mismo fin), agrega el especialista.
En cuanto a que si es infalible la vasectomía para evitar un embarazo, Arratia Maqueo indica que ningún método es 100 por ciento seguro, sin embargo, ésta tiene 30 veces más probabilidades de éxito que la ligación tubárica.
Explica que el ciclo de producción de espermatozoides, alrededor de tres meses, es el tiempo que el paciente debe esperar para verificar con un espermograma antes de tener una relación sexual sin protección anticonceptiva.
“Tras el procedimiento, se reinicia la actividad sexual a la semana o 10 días, pero utilizando algún método anticonceptivo y la pareja se tiene que seguir cuidando hasta que se cumplan los tres meses.

Que todos se enteren

A quien desea realizarse la vasectomía se le piden requisitos como el consentimiento de su pareja, por lo que algunos hospitales solicitan una copia del acta de matrimonio e identificación oficial de los cónyuges.
El procedimiento quirúrgico queda así constatado en el archivo del hospital.
Igualmente, una mujer tampoco puede hacerse una ligación tubárica sin el consentimiento del esposo. Al estar soltero o divorciado, la decisión queda bajo el asesoramiento del médico.
Uno tiene que hacer a la pareja consciente de que no va a tener hijos, porque si al paso de los años se arrepiente alguna de las partes pueden surgir disputas conyugales al respecto”, explica el urólogo Jorge Arratia Maqueo.

Ventajas:

· Un método de anticoncepción de los más seguros, más rápidos y ambulatorio
· La recuperación es casi inmediata  al siguiente día puedes ir a trabajar
· Sólo se requieren algunos días de cuidados para evitar infecciones, hematomas y dolores crónicos
· Menos invasiva comparada con la ligación tubárica en la mujer

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