En la colonia Obregón sus habitantes tienen la preocupación de ser víctimas de la delincuencia.
La mayoría de las calles que conforman esta colonia lucen solas durante la mañana, por la noche los vecinos no se atreven a salir por temor a ser asaltados o atacados por los delincuentes.
Coinciden en que pareciera que hay toque de queda, pues en cuanto dan las 9 de la noche la mayoría de los locatarios cierran sus negocios.
“No importa si es de día o es de noche, roban a todas horas y es algo que ha incrementado estos últimos dos años, tenemos que estar alerta todo el día”, comentó Sofía Torres, vecina de la calle Bolívar.
A inicio de este año hubo robos en una farmacia, en el mercado Allende, en tres casas y en tiendas de abarrotes, además de los asaltos a transeúntes que se dan a diario así como el robo de baterías de los autos, según dijeron.
Isabel Díaz, presidenta de colonos, comentó que a diario pasan elementos de Policía Municipal pero sólo recopilan las firmas de los comerciantes para justificar los rondines.
“Es muy común que se roben baterías en la noche o que asalten, aunque sí pasan los policías no son suficientes para cuidar toda la ciudad”, aseguró.
Sin embargo los colonos coinciden en que los elementos no pasan con frecuencia o no abarcan toda la colonia, porque hay calles por las que no se les ve en una semana.
“Ya los policías no hacen nada, no hay caseta, no hay patrulla… era para que ya hubieran puesto algo porque cada vez los negocios van cerrando y éstos se está quedando solos”, lamentó Claudia Martínez, propietaria de una tienda de abarrotes.
Uno de los vecinos a diario quita la batería de su camioneta y la guarda en su casa, ya que ya una vez sufrió el robo de esta autoparte.
“Una vez me la robaron, ahora ya estaciono la camioneta enfrente y le quito la batería, no lo denuncié porque para saber quién fue”, dijo Genaro Gómez, habitante de la calle Julián de Obregón.