Ya que desde 1965 sólo se habían editado 197 ejemplares, la publicación del poema Viento entero de Octavio Paz, en edición facsimilar del Conaculta, presentada en la librería Rosario Castellanos, ha sido vista casi como la aparición de un inédito.
El poema fue escrito en 1965, tres años después de que Paz, cuyo centenario se cumple el lunes, aterrizara en Delhi como embajador de México. Para entonces ya había publicado libros obras como ¿Águila o Sol?, Libertad bajo palabra y Piedra de sol, pero la escritura de Viento entero habrá sido como una revelación de una nueva voz propia.
“El poema transformaría su poética y en la que es central la figura de quien se convertiría en su segunda esposa, Marie José”, dijo en la presentación el crítico y curador Conrado Tostado, quien en un texto para la edición facsimilar transcribe un comentario de 1967 de Paz acerca de la obra.
“’Viento entero’ – apuntó el Nobel- representa más cabalmente mi estado de espíritu actual (?) ‘Viento entero’ y ‘Blanco’ (1966) representan lo que pienso, creo y quiero”.
En 1965, apenas lo terminó de escribir, Paz hizo una autoedición de 197 ejemplares sobre papel hecho a mano, numerados y firmados, y los mandó a sus amigos.
La urgencia, dijo Tostado, era porque el Nobel reconoció el inicio de una faceta en su poesía. “La piedra que estaba buscando, la lanzó a todos sus amigos.”.
A partir de entonces, Viento entero se quedó en tal secreto que cuando el director editorial de la Dirección General de Publicaciones del Conaculta, Julio Trujillo, tuvo en sus manos el ejemplar número 27 y lo llevó para que fuera digitalizado no aceptó quitarle los ojos de encima en ningún momento.
Pero si la edición facsimilar de Viento entero publicada en 3 mil ejemplares ya en librerías es menos rara, también es más completa. Al poema, de apenas 12 páginas, se añadieron ensayos de Elliot Weinberger, uno de los traductores de Paz al inglés, y de Eduardo Vázquez Martín, poeta y secretario de Cultura del Distrito Federal, y también una Nota General, una cuartilla que el propio Octavio Paz mandó al traductor al inglés Paul Blackburn dándole algunas claves sobre la obra.
“El poema es una sucesión de paisajes, situaciones y momentos -a la manera de un ‘renga’ (sucesión de haikús) japonés”, escribe Paz.
“El ritmo general: el espacio se mueve, cambia; el tiempo es idéntico a sí mismo siempre: éste es, diría, el ‘contrapunto’ o ritmo básico del poema. Los paisajes y situaciones que desfilan en el poema aluden a un viaje real por el norte de la India y en Afganistán. Cada estrofa es un paisaje, una situación o un momento de ese viaje”.
El inicio del poema es este: “El presente es perpetuo/ Los montes son de hueso y son de nieve/ están aquí desde el principio/ El viento acaba de nacer/ Sin edad/ como la luz y como el polvo/ Molino de sonidos”.
“En Viento entero notamos otra característica de la profunda poesía de Paz: el entrecruzamiento de diferentes planos reflexivos, críticos y poéticos”, dijo Vázquez Martín, en una presentación a la que acudió la viuda de Paz, Marie Jo Paz.
Aunque los versos ya habían sido transcritos en otras obras, durante la presentación en la librería del Fondo de Cultura Económica, se aludía a la edición facsimilar como a un tesoro recuperado.
Weinberger, quien ha traducido al inglés la mayor parte de la obra de Paz, fallecido en 1998, se refirió al cuidado minucioso con que el mexicano revisaba y opinaba sobre las traducciones, un ejercicio que le descubría las virtudes y los defectos de su propia obra.
“La traducción fue la manera en que Octavio Paz pudo leer a Octavio Paz, una lectura más objetiva y en la que, para él, los yerros o aciertos de sus poemas se hacían visibles. Alguna vez, en una lectura en Nueva York, hizo la broma: ‘Tengo dudas sobre mí mismo en español, pero me encanto en inglés”.
El auditorio volvió celebrar la broma. Weinberger recordó que para Viento entero, Paz intercambió cartas con el traductor Blackburn, eran hojas que hacían referencia constante y entusiasta a El señor de los anillos. “¡Shiva y Parvati acompañados por hobbits”, dijo Weinberger.