El pasado 7 de junio se llevó a cabo la velada de Pentecostés en el auditorio de Nuestra Señora de Guadalupe, alrededor de 200 jóvenes participaron de esta celebración para recibir al Espíritu Santo.
La fiesta de Pentecostés es uno de los festejos más importantes del año, después de la Pascua, en donde los creyentes de la fe cristiana y católica ven la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la resurrección de Cristo, su ascensión y la venida del Espíritu Santo.
“Se trató de estar despiertos durante la noche a la espera de la luz del día de la fiesta tan importante de Pentecostés, en ella se comparte, a la luz de la Palabra de Dios, experiencias, testimonios y vivencias, todo en un ambiente de acogida y respeto”, señaló uno de los organizadores de la velada.
Mencionó que algunos la conocen como la vigilia, que significa “noche en vela”, ya que es un acto litúrgico, una importante celebración de un grupo o una comunidad que vigila y reflexiona en oración mientras la población duerme.
Cada año se realiza esta importante velada con el principal objetivo de que los jóvenes creyentes reciban los dones del Espíritu Santo y renueven su fe en Dios, este año se realizó desde el sábado 7 a las 8 de la noche y finalizó el domingo 8 de junio a las 7 de la mañana.
Durante la vigilia se contó con la participación de la asamblea de más de 200 participantes mayores de 15 años de edad, donde se realizó la lectura de la Sagrada Escritura, dijeron diferentes oraciones, cantos, se presentaron los símbolos, la luz, las imágenes, los colores, y se celebró la eucaristía.
Según comentarios de los organizadores, la vigilia de Pentecostés si se realiza lo suficientemente preparada puede ser una experiencia profunda y significativa para quienes participan en ella.