Cuando se entra al número 208 de la calle Pedro Moreno, en la Zona Centro, uno se transporta hasta el siglo XIX. Ahí se ubica la Casa Luis Long, nueva sede de la Escuela de Música del Instituto Cultural de León (ICL).
El inmueble fue hogar del destacado arquitecto inglés, pero leonés de corazón, Luis Long, quien llegó a la ciudad en 1877.
Fue creador de los proyectos del Malecón del río de Los Gómez, el puente del Coecillo y la reconstrucción de la Catedral Basílica de León, entro otros.
Hoy su casa sigue habitada. Pese a que las luces aún están apagadas, por las ventanas y el patio entra una gran luz que dio la bienvenida a decenas de estudiantes el pasado 19 de enero.
Las bancas ya están puestas en su lugar y aunque aún se llenan de polvo debido a que los trabajos de remodelación continúan, éstas ya comenzaron a formar a los futuros músicos.
Al entrar aún se percibe un ligero olor a pintura, se ven hombres trabajando a marchas forzadas para que la torre pueda funcionar como parte de la institución. Techos de madera y paredes amarillas albergan instrumentos como timbales y marimbas. Los ladrillos rojos de la torre también están ansiosos por ser cómplices del arte.
El inmueble fungió durante 70 años como nido de estudiantes de la Primaria Urbana Número 10 “Anatolio Galván”.
La idea del proyecto en la casa construida en 1950 llegó durante el gobierno del ex alcalde Vicente Guerrero Reynoso (qepd); entonces se adquirió el inmueble que permaneció cerrado casi un año y fue durante la gestión de Ricardo Sheffield Padilla que se iniciaron las obras.
Una vez que se dé la apertura total de la Escuela de Música, el Museo Casa Luis Long es el proyecto inmediato.
En el patio central se encuentran los trabajadores mientras la estatua del arquitecto Luis Long, presentada en 2012 por el artista Carlos Terrés, es testigo de la restauración de la que fuera su casa hasta su muerte en 1927, y que hoy está llena de música.
Comenzaron en enero
A espaldas del Teatro Manuel Doblado, la Casa Luis Long ya opera como la nueva sede de la Escuela de Música de León (EML).
El inmueble que preserva muros de los siglos XVII y XVIII, ha estado en obras de restauración aproximadamente desde agosto de 2012, entonces se habilitaron cuatro espacios: el salón de percusiones, dos salones de piano y otro de canto.
Originalmente la EML se encontraba en la ex Cárcel Municipal, luego de manera provisional estuvo durante dos años en un edificio de la calle Hidalgo, esquina con el bulevar Adolfo López Mateos.
“Todas estas paredes son de adobe, entonces cuando estaban restaurando, es uno de los retos que se encontró, que la casa tiene que ser restaurada, porque son casas catalogadas y el proceso es más lento; entonces en el proceso hubo una temporada que llovió mucho y se humedecieron las paredes, nos íbamos a quedar un año en la calle Hidalgo y nos quedamos dos”, recordó Luis Flores Villagómez, coordinador de la escuela.
Añadió que al menos hasta mediados de enero la restauración estába al 75%.
Se han entregado siete salones y dos oficinas administrativas; se espera que este mes se puedan utilizar los primeros tres pisos de la torre para impartir clases individuales, en tanto se acondicionarán un par de salones desmontables en el patio.
Además se proyecta que el salón más amplio sea utilizado para conciertos de cámara.
Actualmente la EML tiene una población estudiantil de entre 250 y 300 estudiantes “de planta”, así como 150 en talleres libres y una plantilla de aproximadamente 50 profesores.
“Estamos felices de estrenar escuela, sí tuvimos una etapa un poco caótica, de la ex cárcel a la calle Hidalgo, pero al final de todas las cosas el resultado nos pone contentos”, dijo Flores.
Referente cultural
Desde el 21 de agosto, Luis Flores Villagómez se desempeña como el coordinador de la Escuela de Música en el Instituto Cultural de León (ICL).
Es oriundo de Valle de Santiago y egresado de la carrera de profesor de Música por la Universidad de Guanajuato (UG); además de tener la licenciatura en Música, y maestría en Artes, actualmente cursa un doctorado en Artes.
El coordinador busca hacer de la Escuela de Música un referente de la cultura en la ciudad.
“Que digan voy a León, bueno está el teatro María Grever, el Manuel Doblado, ése es uno de mis grandes sueños”, dijo.
“Aquí tenemos muchísimo material humano, con la población de 400 alumnos tengo que echar mano de lo que hay”.
“Por ejemplo les digo a mis alumnos desde siempre que debemos de tener un sueño, pero sueños pequeñitos, porque si siempre estás diciendo ‘me voy a estudiar a Francia’ y no haces nada hasta llegar allá, te puedes morir en el intento. No hay nada peor que un músico frustrado, debemos de tener un sueño”, finalizó.