El uso de vales para medicamento en las instituciones de salud exhibe la ineficacia de las previsiones gubernamentales en las dependencias de salud, coincidieron especialistas.
Luis Durán, responsable del Departamento de Salud Pública de la UNAM, consideró que es cuestionable que se promueva un cambio para beneficiar a un partido y que una política equivocada se presente como éxito.
Subrayó que si el Gobierno paga a farmacias privadas por las ineficiencias en el abasto, suma una presión económica a las instituciones de seguridad social.
Los presupuestos de medicamentos a precios reales, dijo, se han disminuido y son uno de los grandes cuellos de botella de las instituciones de seguridad social.
Consideró que comprar a precios de mercado privado no va a mejorar la eficiencia, si no que va a incrementar la presión económica a instituciones que en los últimos 10 años han perdido el 25% de su capacidad de pago operativo.
“Hay que buscar opciones serias no ocurrencias políticas”, repuso.
El 9 de febrero fue anunciado mediante un comunicado el Programa de Vales de Medicamentos para Derechohabientes del IMSS e ISSSTE.
En el boletín, las dos dependencias informaron que el 15 de marzo empezarán con un programa piloto en la Ciudad de México.
Cuarenta y ocho horas después de conocerse el comunicado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) colocó de inmediato espectaculares con la leyenda: “Vales de medicinas. Propuesta cumplida. En el IMSS-ISSSTE a partir del 15 de marzo en el Distrito Federal”. También difunde ya un spot.
Por su parte, Carolina Padilla Santos, académica de la UNAM, opinó que las instituciones públicas de salud pierden entre 20 y 30% de los recursos que destinan a la compra de medicinas por el mal manejo administrativo.
“A pesar de que presumen las compran consolidadas, la realidad es que el mal manejo administrativo y en el almacén es causante de que los productos caduquen en los almacenes y de los robos hormiga”, aseguró.
Éstas y otras deficiencias también forman parte del problema del desabasto de medicamentos en las instituciones, principalmente de seguridad social, las que de manera reiterada enfrentan quejas de sus derechohabientes e incluso de los pacientes hospitalizados.
Para el diputado Alfonso Durazo Montaño, la falta de medicamentos sigue siendo un problema recurrente en las zonas rurales y las regiones marginadas, donde las familias pueden llegar a destinar más de la mitad de su ingreso mensual en atención médica y compra de fármacos.