Los recortes en la compra de lácteo y la caída en los precios, así como la importación del producto en polvo y la sobreproducción, mantienen amenazada la actividad lechera en Guanajuato y La Laguna.
En Guanajuato un posible recorte en la compra de leche por parte de Liconsa -provocado por la baja en el presupuesto debido a la caída en los precios internacionales del petróleo- mantiene en jaque a los lecheros.
El gobernador Miguel Márquez manifestó el temor de los ganaderos de la región porque la reducción en la compra de 30 millones de litros de leche al año que realiza Liconsa se pueda desplomar.
De acuerdo con el presidente de la Unión Ganadera Regional de Guanajuato, Guillermo Reynoso Zavala, en la entidad se producen diariamente entre 700 mil a un millón de litros de leche.
Es decir, entre 255.5 millones a 365 millones de litros anualmente que ubican al estado en el sexto lugar de producción, al aportar el 6.5% de la derrama nacional.
Liconsa compró el año pasado 778 millones de litros de lácteo a nivel nacional, informó el director general de Liconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva.
Sin embargo para este año, debido a la caída de los precios del petróleo, la situación obligaría a Liconsa a reducir su compra en el mercado nacional.
“Vienen meses difíciles, el director de Liconsa nos dice que ellos están acotados a un presupuesto que permite adquirir 700 millones de litros de leche en México, pero lo que estamos pidiendo es que Liconsa deje de importar y compre el 100% de la leche que se produce a nivel nacional”, dijo Reynoso Zavala.
En La Laguna, la cuenca lechera más importante del País, los ganaderos atraviesan una difícil situación derivada del crecimiento en su producción, que pasó de unos 7.5 millones de litros de leche diarios a unos 9 millones de litros, con un hato de unas 550 mil cabezas, indicó el delegado regional de la Sagarpa, Román Cepeda.
Además de la caída en los precios que se pagan a productores de leche en la región.
Desde diciembre pasado, la empresa lechera Lala, con presencia en México y en el extranjero, está pagando 30 centavos menos por litro de leche a los productores, al pasar de 5.90 pesos a 5.60 pesos por litro, y si es excedente paga 3.60 pesos.
Y es que tanto los lecheros de Guanajuato como los de La Laguna enfrentan una competencia desleal por la importación de leche en polvo, que según el gobernador Miguel Márquez alcanza los 300 millones de litros anualmente.
Este fenómeno, afirmó Cepeda, se ha originado por la baja en el precio de la leche en polvo, por lo que lo que los consumidores, entre ellos Liconsa, ya no compran la leche fresca nacional.

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